Skip to content Skip to footer

Brief info

La vida pasó por su alma, el Señor le fue dando la forma para que fuera espiga granada a través de la relación de intimidad con Él en el sagrario, en el trabajo arduo pero hecho con amor, en el ir y venir de la misión, en el trato con las gentes, en la catequesis, en el salón de clase, en la organización…, su sonrisa invita a la presencia de Dios que vive dentro y que no explica con palabras.
Lo que le fue ofrecido fue tomado y el proceso de dolor y de silencio comenzó en un ayer que ya pasó pero que se prolongó por años, haciéndole tomar más peso y madurez.

Deja un comentario