Skip to content Skip to footer

Brief info

Su vida fue la síntesis de una familia como la suya, testimonio viviente y concreto de un Jesús que dijo: “Aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón”. Poco a poco fue creciendo en la virtud y con gran entusiasmo y convencimiento fue descubriendo también el llamado divino al seguimiento de Jesucristo en nuestra Congregación de Hermanas Misioneras de Santa Teresita.

Su vida de caridad, su amistad leal, su cariño, simpatía, afecto, sinceridad, transparencia, en suma, sencillez la hizo ser hermana entre sus hermanas, misionera de confianza entre las Superioras, centro de alegría y paz en comunidad.

Deja un comentario