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Corre por el mundo anunciando el evangelio a toda criatura como san francisco Javier

Por. Hna. Rosa María Leal Mora MT

Los jóvenes sin dejar de ser el futuro del país y del mundo, son también el presente y uno de los principales agentes de cambio en la sociedad y del desarrollo integral de las multitudes., llevando a cabo la dimensión sinodal en la que, el amor y la unidad transforma los seres humanos y le da sentido a su existencia

La Iglesia católica y apostólica a la que pertenecemos todos los bautizados, nos injerta en el misterio de salvación, don providente de Dios que revela la persona de la Santísima Trinidad –JESUCRISTO, SU HIJO AMADO – a fin de que todos se salven por la fe, la esperanza y la caridad.

Precisamente, para que esta promesa divina se viva como experiencia de vida, estamos a las puertas de celebrar juntos la Fiesta de San Francisco Javier Sacerdote Jesuita, el patrono de las misiones católicas del mundo; llamado el coloso, el gigante de entrega a Dios y al servicio de los hermanos más necesitado en el lejano oriente haciendo gala de su juventud, de su inteligencia, de su preparación académica,, universitaria y otros  dones recibidos de Dios: su  compromiso bautismal , dándolo todo , a fin de que El reino de Dios fuera extendido a todos los hombres y en todos los rincones  de la  tierra. Conoce más de éste gran santo: https://youtu.be/4u9a6rdxJrU

Pregúntenos entonces ¿Cómo ser cristiano auténtico? ¿cómo hacer experiencia de vida la fe recibida en el bautismo? ¿cómo realizar la misión que a cada ser humano se le ha confiado? ¿Cómo pasar la vida sin preocuparme de mí mismo y de los demás?

Las respuestas a estos interrogantes podrían resumirse en lo siguiente: adentrarme hacia dentro, hacia mi interior, escuchar la palabra de Dios, darle cabida al Espíritu Santo, escuchar sus gemidos, escuchar los gritos de la humanidad doliente, descreída, sin fe, sin esperanza y llena de egoísmos, de actitudes de exclusión, olvidando que todos somos hermanos e hijos del mismo Dios

Darle amorosamente  cabida al Espíritu Santo, escuchar sus gemidos de insistente invitación a la conversión y volver a Dios arrepentidos de nuestros pecados y  comenzar con su ayuda una vida nueva, más espiritual, más humana, más evangélica, más humanizante; y   escucharle también, los gritos de la humanidad doliente, descreída, sin fe, sin esperanza y llena de egoísmos, de actitudes de exclusión, olvidando que todos somos hermanos, e hijos del mismo Dios, nuestro Padre que, en su Hijo Jesucristo,  nos ama a todos sin exclusión de raza, lengua o religión.

Aprovechemos esta fiesta de San Francisco Javier para hacer de nuestra vida una experiencia de fe en el  Dios que habita en cada corazón, y una experiencia de celo por salvación de toda la humanidad, proponiéndonos ser testimonio de vida con el ejemplo y la comunicación del mensaje de la Palabra de Dios a quienes nos encontremos en el camino y a quienes estén lejos; de esta manera,  actuamos sinodalmente unidos  en la fe y en la transformación de la vida, por tanto:  Caminemos humildemente con Nuestro Dios.

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