HIMNO

Letra y música de Monseñor Miguel Ángel Builes

El Himno del Instituto, es fruto de la inspiración apostólica de nuestro Padre Fundador Monseñor Miguel Ángel Builes Gómez. Sintetiza la historia de la Congregación, recalcando en su génesis y desarrollo la presencia de Santa Teresita y la labor misionera realizada por las Hermanas en diferentes formas de apostolado, a impulso de la caridad apostólica de que es modelo la Santa Carmelitana. s de

CORO:
En la cumbre feliz de los Osos
Entre rimas de fuego y de luz
Asentó sus reales divinos
Teresita del Niño Jesús. (bis)

En la Francia inmortal y cristiana
Una Virgen insigne nació:
Teresita del dulce Bambino
Su cunita en Lisieux se meció.

Los querubes al verla sonrieron
Junto al trono del Rey Inmortal
Fue una fiesta de todo el empíreo
Entre arpegios de luz celestial. (bis)

Como el céfiro pasan sus días,
Jovencita a su Dios se voló;
Al instante una lluvia de rosas
Del jardín d e los cielos cayó.

De esas rosas feliz Santa Rosa
Un convento en la cumbre brotó
Cuyos claustros adornan la sierra
Do Teresa su trono asentó.

Vimos jóvenes castas y puras
Del oriente y ocaso venir;
Querían todas festivas y alegres
De Teresa las huellas seguir.

El Convento acucioso las forma
Entre incendios de amor a Jesús;
Parten luego quemadas de celo
A clavar por el mundo la cruz.

¿No las veis? Allá van presurosas,
Crepitando su pecho en ardor
A buscar con teresa las almas
A encontrar con Teresa el amor.

Allá van , Teresitas las llaman
Por las selvas, el río y el mar;
Pronto encuentran al indio salvaje
Y le enseñan la ciencia de amar.

La ciudad, las veredas, las playas,
Han sentido su pie virginal;
Y al oir de Jesús el mensaje
Han dejado la senda del mal.

Cual gaviotas que raudo volaron,
Cuántas de ellas debieron morir,
Y as u nido otras muchas retornan
Ya sin fuerzas de tanto sufrir. (bis)

Segundo Coro

Venturosas, qué goces, qué premios
En la casa del padre hallarán
Cunado plenas de méritos lleguen
De la gloria sin fin a gozar (bis)

 

LA BANDERA

Expresa en místico sentido el espíritu de la Misionera de Santa Teresita, está formada por dos fajas horizontales de igual dimensión: superior, de color blanco, y la inferior de color café.

El color blanco nos recuerda a Cristo y a María: a Cristo, el Verbo encarnado,” candor de luz eterna”, pureza infinita y “ esplendor de la gloria del Padre”,hecho hostia en el misterio eucarístico; a maría, la Virgen sin mancilla, inmaculada y pura, llena de gracia desde el primer instante de su ser. En el orden de las virtudes pregona la sencillez e inocencia de los niños, la paz y la alegría de una conciencia pura, la claridad de la verdad y rectitud, la fidelidad jurada el día d e la Consagración, el gozo luminosos d la blanca mañana de la Pascua. En suma, un conjunto de virtudes sobrenaturales y valores humanos que debe poseer toda misionera Teresita.

El color carmelita sugiere de inmediato el recuerdo de la Santa patrona, Teresita de Lisieux, con los preciosos dones que la adornaron y su camino que “ de infantil, no tiene sino el nombre”, como dijo Pío XI ,ya que, en su simplicidad, estás sembrado de valor y fortaleza, de prudencia y gravedad, de inmolación heroica, de entrega generosa y constante al deber de cada día, de abandono en el Padre, de fe oscura y abnegado caminar por el sendero de la cruz; todo ello fruto de un amor nunca desmentido, siempre fiel, delicado y alegre en su renuncia de cada momento.

Así, con la riqueza de su simbólico contenido, la bandera representa a la Congregación que avanza tras las huellas del Fundador a la conquista de las lamas, el corazón del Prelado Misionero, con su caridad universal y su celo encendido, místicamente palpita en los pliegues ondeantes del Pabellón teresiano, como una llamada a cada Misionera teresita a vivir su espíritu y a trabajar con creciente entusiasmo por el reinado de Cristo en el mundo.

EL ESCUDO

El escudo es español en su forma sin dimensión ninguna: en la parte superior hay una cruz envuelta en resplandores, llevando entre sus brazos el corazón divino; en la segunda mitad, envuelto en densas nieblas aparece el globo terrestre dejando ver completamente las dos Américas y a ambos lados las orillas del Asia y Oceanía a la derecha y de África a la izquierda. Exteriormente una palma y una rama de rosas florecida entrelazadaza al pie del escudo con una cinta formando moño, y que parten, rodeándolo, la palma a la derecha, el rosal a la izquierda, yendo a besarse en la parte superior del Escudo. Todo esto va encerrado en un óvalo que lleva escritas las siguientes palabras: “Quiero amado mío plantar en tierra infiel vuestra gloriosa Cruz” .

Línea de Atención: (574) 2649981 Medellín – Colombia.