Semblanza Hermanas difuntas.
HERMANA MARIA SOLEDAD RESTREPO LOPERA
(Hermana Fernandina de Santa Teresita.)
Nos encontramos aún, leyendo las hermosas páginas de la Navidad y saboreando la alegría de sentirnos junto a Jesús recién nacido en el Pesebre. Pero a la vez, nos trae este 26 de diciembre, la sentida, noble y última respuesta de acompañar con la gratitud, con los sentimientos fraternos, con la fervorosa oración, a nuestra querida Hermana María Soledad, frente a sus despojos mortales, quien después de padecer por tantos años el martirio de la enfermedad y del dolor, hoy ha llegado a la Eternidad, donde aún se escuchan las voces de los Coros Angélicos que han resonado cantando las grandezas de Belén con la singular melodía de aquel memorable canto “Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad” Y donde el Esposo Divino, ha salido a su Encuentro para saludarla diciéndole: “ ¡ Bienvenida ! Tu Navidad soy Yo, tu Dios, a quien le entregaste tu vida para dedicarla a la misión de ganar almas para mi Reino de Amor.!”
Nacimiento: Santa Rosa de Osos – Antioquia, el 14 de abril de 1919.
Padres: Carlos Antonio Restrepo Pérez. y Mercedes Lopera Ruiz
Hermanos: 12, ocupa el penúltimo lugar entre ellos.
Sus fervorosos padres, pronto la hacen hija de Dios, y es bautizada en la Iglesia Catedral de su ciudad natal, el día 20 de abril de 1919, a los seis días de
nacida, por el Padre Juan de la Cruz Lopera y confirmada allí mismo el día 08
de diciembre de 1919 por Monseñor Maximiliano Crespo, cuando contaba sólo 8 meses de su nacimiento.
Ella, ya joven madura en la fe, se decide a escuchar el llamado del Señor y le responde, en la Vida Consagrada, y hace su ingreso a la Congregación el 1 de enero de 1944; toma el hábito el 16 de julio de 1944, Profesa el 26 de julio de 1945 y hace los Votos Perpetuos el 6 de enero de 1949 en Santa Rosa de Osos.
En la certificación para su ingreso a la Congregación el Párroco de Yarumal con fecha del 31 de diciembre de 1943 señala que se ha distinguido siempre por su piedad, ejemplaridad en su conducta religiosa, moral y social y el Vicario Cooperador Padre Rafael Vélez S. , dice también que dicha señorita siempre ha sobresalido por su conducta religiosa, moral y social ejemplar, por su piedad profunda y sólida, su docilidad de carácter, sencillez, espíritu de compañerismo y particularmente por su celo y desinterés por las obras catequísticas parroquiales y de Acción Católica. Estas cualidades dan motivo para grandes esperanzas sobre la realización del ideal de la vida religiosa al que hace tanto tiempo aspira.
Apreciación de sus cohermanas: La Hermana Soledad es piadosa, buena y sencilla, respetuosa y con gran espíritu de fe, moderada y pobre, interesada por su vida espiritual, aprecio por los consejos evangélicos y se esfuerza por cumplirlos, abnegada y sacrificada, responsable en el oficio asignado; caritativa con los pobres, prudente.
Devota del Santo Rosario, fiel a la Santa Misa diaria y a la Visita al Santísimo; muy interesada por el aumento de las vocaciones
Tuvo actitudes para la modistería y la catequesis. Se desempeñó por mucho tiempo como administradora de las casas locales y como sacristana; asistente de internos, muy preocupada por atender a los enfermos.
Comunidades donde prestó sus servicios misioneros: Caucasia, Labateca, Santa Librada, Seminario de Misioneros de Yarumal, Nenchí, Zaragoza, Seminario de Santa Rosa de Osos, Remedios, Panguí, Luruaco, Sabanalarga, Galerazamba, Planeta Rica, Bogotá y Medellín en la Providencia y Villa María en calidad de enferma.
Al celebrar esta honras fúnebres, por el alma de nuestra querida Hermana María Soledad, damos nuestra sentida manifestación de gratitud a su familia aquí presente, y con ella a nuestra Hermana Silvia Castaño Restrepo, Misionera de Santa Teresita, su Sobrina y miembro de la Comunidad de Comapala - Guatemala; a nuestros hermanos celebrantes los Misioneras Javerianos de Yarumal, a la Comunidad de Villa María por su compañía, y su asistencia fraterna , generosa y delicada durante su larga enfermedad, a nuestras Hermanas Hijas de la Misericordia, a las Hermanas Auxiliadotas de Cristo Sacerdote, al grupo de médicos, enfermeras y personal de apoyo, que buscaron siempre mejorar su salud y aliviar su dolor, y a todos los presentes que comparten y participan en este momento de oración por su alma.
Al cerrar esta página, fraterna recordemos al Padre Fundador cuando nos dice: “Oh Hermanas: poder morir con Él y ser sepultados con Él siempre que perseveremos hasta el fin en la gracia. Unidos a Él. Esperemos tranquilos la hora, pues Cristo, que jamás se separa del alma justa, mucho menos se separará en el momento de nuestra muerte, pues es como la suya propia. Qué consuelo y qué estímulo, para vivir con él y morir con Él . M. T. E. Nº 80
Casa de la Salud Villa María, Medellín.
Diciembre 26 de 2008.
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HERMANA MARIA TERESA DEL NIÑO JESÚS MESA GONZÁLEZ
MEMORIA FÚNEBRE DE LA HERMANA MARIA TERESA DEL NIÑO JESÚS MESA GONZÁLEZ
Iniciemos esta Memoria Fúnebre de nuestra Hermana TERESITA MESA GONZALEZ, Misionera de Santa Teresita, fallecida ayer, lunes 2 de febrero de 2009, en la Casa de la Salud “San Pedro Claver”
Hoy nos dice el amado Pade Fundador, Monseñor Miguel Ángel Builes:
Para qué nuestra incorporación a Cristo, para qué nuestra muerte en Cristo, para qué nuestra resurrección y nuestra ascensión con Él ?.Ah ! ya lo adivináis: para gozar eternamente de la gloria del Padre que nos ganó nuestra divina Cabeza , Jesús, para inundarnos de ese océano de luz que es la visión beatífica; para em-
briagarnos con la abundancia de la Casa de Dios y saciarnos en el torrente de todas las delicias”. M. T.E. Nº 100.
Hermana Teresita: naciste a la vida, el 24 del de junio, del año 1926, mes
dedicado a rendir Culto al Sagrado Corazón de Jesús, en la población de Concor
dia-Antioquia, siendo el 8º regalo con el cual Dios bendijo el hogar tus buenos
y queridos padres Don Arturo Mesa Misas y Doña Rosa González Toro. Y ayer,
02 del mes de Febrero, de este año 2009, cuando la Iglesia celebraba el día de la Vida Consagrada, siendo las 10:30 de la noche, en un momento de serena paz, de dulce agonía, y en la compañía de una de tus Hermanas Enfermeras, que con tanto desvelo cuidaba de tì, el cielo con la presencia maternal de nuestra Madre Inmaculada, te abrió las puertas de la Bienaventuranza Eterna, y, los Ángeles plenos de gozo, al igual que Teresita y el amado Padre Fundador, salieron a tu encuentro, para ver de nuevo tu eterna sonrisa, sentir la dulzura de tu trato bondadoso y la dignidad plena de la Esposa consagrada y siempre fiel.
Ellos te recibieron, aplaudieron tu llegada y fueron testigos ardientes del encuentro también fiel con Jesús, tu Esposo Amado a quien te habías consagrado desde hacía ya 62 años en tu Primera Profesión celebrada el 26 de octubre de de 1947 y Perpetuamente el 3 de agosto de 1951.
Hoy, nosotras, recordando tu vida plena de alegrías, de jovialidad, pertenencia, fraternidad, dignidad y fervor orante, servicio y encuentro, bondad siempre dulce y cercanía sentidamente teresiana, le decimos al Señor en tu nombre y después de una larga espera nublada por el peso de tu prolongada, severa y silenciosa enfermedad que le cerró las puertas a tu YO siempre noble, a tu serena simpatía, a tu acogida constante, a tu positiva amistad, a tu fervor profundo y orante, a tu sentido dedicado, manifiesto, activo de amor al Instituto y así, de tu fidelidad siempre transparente, dinámica, y misionera, y por eso, hoy con el salmista con gran acierto dijiste “ con gran confianza he esperado en el Señor” y hoy, Él se inclinó hacia mí, y mi grito escuchó. Puso en mi boca un canto nuevo, un himno a nuestro Dios. Heme aquí que vengo. Y ahora, Señor, mi familia, mi Congregación, repiten y oran lo que en el rollo del libro está escrito de mi: hacer tu voluntad, Dios mío, me deleite; tu ley siempre ha estado en el fondo de mi alma. No he cerrado mis labios. Tu lo sabes, Señor.…. Salmo 39
Eran las 10:30 de la noche, cuando el calendario civil, cubría el espacio dedicado, referido, en la oración , la alabanza y la súplica por la Vida Consagrada. Esa vida con dimensión Cristológica, dimensión siempre exigida, recomendada y valorada por nuestro P.F. , fundamentada en la vida de Teresita cuando nos dice: “ella, Teresita fue Cristo, la habéis oído, porque lo siente escondido en su corazoncito, porque sabe que Él está en ella, que obra en Ella, que le inspira cuanto quiere que ella haga, que le enseña sin ruido de palabras, que le guía y la inspira a cada instante, por lo cual, Jesús vive en ella” , concluyendo así que ella era como otro Cristo en cuya inspiración, enseñanza, dirección y actividad ella vivía y obraba M.T.E. Nº 35.
Entremos ahora en la vida de nuestra hermana Teresita . Mesa González, dando respuesta viva y profunda a este vivir en Cristo , cuando en uno de sus escritos podemos leer su profunda intención y dice así: “ Procuro dar a mi vida cristiana, religiosa un valor más positivo. Encuentro que es de gran importancia para nuestra perfección, profundizar más en los sacramentos, para llegar a ser más auténtica en esta realidad de fe, que tan atacada y desvirtuada se ve hoy…
La Vida religiosa es el “don” de predilección más grande que se me ha otorgado, después del Bautismo. Reconozco que no he correspondido en la santidad que se me exige, pero Él , más que nadie sabe que a pesar de mis caídas, e ingratitudes deseo amarlo y servirlo hasta la muerte”.
Recordemos hoy su presencia como hija en su hogar, como miembro de la sociedad y como misionera Teresita. Así. Concordia-Antioquia, vió sus primeros años en su hogar: cristiano, amoroso, y pleno de de cariño, ternura, buenos ejemplos, y rico en cuidados familiares, con la donación de sus 10 hijos donde nuestra Hermana Teresita ocupó el 8º lugar y entre ellos también nuestras Hermanas (San Esteban) - Margarita y Luz, también Misioneras de Santa Teresita, y María, Religiosa Salesiana, quienes también gozan ya de la gloria del Señor.
Cursó sus estudios de primaria y parte de Secundaria y piano, en su pueblo natal en el Colegio de María Auxiliadora; después de su ingreso a la Congregación, terminó sus estudios de Pedagogía Normal Santa Teresita de Lorica-Córdoba. Con los Hermanos Cristianos, estudió Sicología, Filosofía. Estos estudios dinamizaron sus grandes aptitudes para la música, el canto, el dibujo , la pintura y las artesanías, el apostolado educativo, juvenil y vocacional
Fueron sus centros de apostolado, las Comunidades Locales de: Tolú -Sucre, Sabanlarga –Atlántico, Lorica-Córdoba, . Mogotes S.Sur, la América-Medellín. Rosas-Cauca, Fontibón- Bogotá y Consejera General en el período 1979 -1976.
Finalmente, después de su jornada misionera, en las Casas de la Congregación, llega a esta Casa de la Salud “San Pedro Claver”, vencida por su enfermedad que la llevó a una pérdida total de su memoria, su expresión, su libre actuar, pues la afectó una severa amnesia cerebral.
Hoy, 3 de febrero de 2009 inicia la ruta del cielo como primera viajera de la Congregación en este año 2009 y, sus Hermanas de San Pedro, después de varios años de respuesta y entrega a sus cuidados y preocupaciones que general y bondadosamente tuvieron para con ella , se merecen hoy, de todo el Instituto un sentido Dios les pague, como también el personal de apoyo, enfermeras y demás personas que la trataron y cuidaron.
TERE: Como siempre y afectuosamente la llamábamos, gracias por tu rico testimonio, hoy gozas ya de la salud de los bienaventurados. allá con ellos celebrarás, los harás reír a carcajadas con tu ingenio, decente pero jocoso, con tu acertado trato y, nos recordarás, implorando al buen Dios bendiciones, para tu Congregación, tu querida familia.. Ya te Has encontrado con el recordado Padre .Fundador, y allí imploras ante el sumo Bien su deseada y esperada Canonización., como también muchas bendiciones para cada una de nosotras.
La Madre Aminta Gómez Vega, nuestra Superiora General, hoy estará ausente, pues se encuentra viajan do desde anoche a Piracuara – Vaupés, pero se hace presente en estos momentos con su fervorosa oración, recordando, agradeciendo tus bondades, tu fidelidad y tu servicio misionero.
Agradecemos a todos los presentes, a los miembros de la familia Mesa Gonzáles, a los Misioneros Javerianos de Yarumal, nuestros Celebrantes de estas honras fúnebres , a las Hermanas Hijas de la Misericordia, Hermanas de Auxiliadoras de Cristo Sacerdote, y a todos los que ahora hacen su presencia de compañía y oración.
Casa de la Salud “Villa María”- Medellín, Antioquia, Febrero 03 de 2009.
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HERMANA ANA CLARA MEJÍA ROJO
Junio19 de 2008
Memoria de nuestra Hermana ANA CLARA MEJÍA ROJO, en religión, Hermana Angélica, Misionera de Santa Teresita.
Nos dice la Palabra de Jesús hoy y ahora:
“ No se turben, crean en Dios y crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. De no ser así, no les habría dicho que voy a prepararles un lugar en mi Reino” Jn. 14, 1.
Querida y recordada Hermana Ana Clara:
Hoy , acompañamos el paso definitivo de tu vida a la Eternidad de Dios. Y, hace
sólo 1 año y cuatro meses, celebrábamos tus 100 años de vida; cuando tú,
consciente de tu larga vida , concedida por Él, te uniste a nuestras plegarias de
acción de gracias, apreciaste nuestra alegría y te motivaste también para tu
filial agradecimiento al Dios de la Vida, a tu Esposo Divino. Nos dijiste al saludarte y felicitarte: “acompáñenme a darle gracias a Él, porque a Él le debo todo”.
Hermana Ana Clara: con sentimientos de fraternidad, gratitud y reconocimiento en la memoria que de ti hacemos frente a tus restos mortales, vamos a recorrer con los recuerdos tu historia, tu vivencia como cristiana , como Misionera de Santa Teresita.
Precisamente hoy, cuando en la liturgia celebramos con la Iglesia el 5º Domingo de la Pascua del Señor. y Él en su Palabra nos decía : “ Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” y, renovábamos la decisión de seguirle como único y verdadero Camino y cuando tú querida Hermana Ana Clara, te adelantaste para responderle: aquí estoy, Señor, para seguir la nueva ruta que me señalas : la eternidad gozosa, entonces, nosotras te acompañamos con la plegaria de la Santa Eucaristía que precisamente en ese momento celebrábamos en la Capilla de la Casa, cuando eran las 7:15 de esta mañana de hoy y dijimos: el Señor te conduzca hasta su morada y que brille para tí la luz eterna.
Ahora, frente a tu féretro, contaremos tu historia, recordada Hermana Ana Clara:
Naciste en la población de Don Matías –Antioquia, el 27 de diciembre del año 1906, con la gracia y honor de compartir tu paisanaje con el amado Padre Fundador.
Tu cristiano hogar lo conformaron tus Padres Don José Patrocinio Mejía y Doña Ana Josefa Rojo Peláez; y sus trece hijos. Con tus hermanos compartiste las alegrías, ternuras y vivencias de una familia numerosa, honesta y cristiana. En ella, un Sacerdote, el Padre Ernesto, m.x.y., y tres religiosas Teresitas que contigo compartieron la vida misionera: nuestras Hermanas Virginia , ya fallecida y Esperanza quien te hizo compañía también en esta casa de Villa María.
Tu pueblo natal, Donmatías en Antioquia, en su Parroquia, te dio un día su espacio para recibir el Sacramento del Bautismo de manos del Presbítero Leonidas Lopera, cuando sólo completabas un día de nacida y el Sacramento de la Confirmación, de manos llustrísimo Señor Maximiliano Crespo, Obispo diocesano, el 07 de mayo de 1919.
Tu pueblo y tierra natal, siempre generosos, también te brindaron acreditados espacios para recrear y crecer tu inteligencia y cultivar tu vida académica, como fueron los Colegios de La Merced para tus estudios de Primaria y el Colegio de María de Yarumal para tus estudios de Secundaria, titulándote después como Normalista y posteriormente en Comercio.
Tu vida de misionera de Santa Teresita la marcaste así: Ingreso el 22 de septiembre de 1934; toma de Hábito el 11 de abril de 1935; Primera Profesión el 15 de agosto de 1936 y tu Profesión Perpetua en la Casa Madre el 6 de enero de 1943. Desde estos momentos fuiste espejo claro de: fervor, obediencia respetuosa , exactitud en el cumplimiento del deber, amable, delicada, servicial, sacrificada y apostólica.
A partir de tu Primera Profesión, continuaste el camino misionero, desplegando tus crecidas y sólidas dotes pedagógicas en el apostolado educativo; tu profunda espiritualidad y pertenencia al Instituto como Formadora de Novicias y miembro del Consejo General; también entraste en el campo de los asuntos contables siendo Ecónoma; fuiste también secretaria parroquial . En estos espacios de vida intelectual, como Maestra, de vida espiritual como Formadora, de experiencia en economía como Tesorera, supiste inspirarte en la presencia y vivencia de Dios, para enseñarlo a tus discípulos con evidencia, con energía, con testimonio, a tus Hermanas, a tus evangelizandos. Así viviste tu itinerario misionero en: las siguientes Comunidades Locales de la Congregación: Ovejas, Lorica, en Bolívar y Córdoba; San José de la Montaña, Remedios, Santa Rosa de Osos, San Rafael, Zaragoza, en Antioquia; La Merced en Caldas; Mogotes en Santander, Rosas en Cauca; Salento en Quindío y tus últimos 21 años en esta Casa de la Salud de “Villa María.”
Hoy, cuando unidas a la Iglesia, celebramos este 5ª domínica de Pascua y acogemos la Palabra del Señor “ Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida y por tanto, nos disponemos a seguirlo en sus sendas, tú Hermana Ana Clara, te adelantaste, escuchaste su Voz, entendiste su Palabra, Él encendió una gran luz, captaste la invitación del Señor y hoy, has llegado a esa Casa en donde estarás siempre con Dios. Tú, Hermana Ana Clara, hoy recibiste la mirada iluminada de Cristo, tu Esposo, que te permitió ver el camino de amor y aceptar la invitación que a todos nos hace Jesús hoy, cuando nos ha dicho: “ Yo soy el Camino, la Verdad, y la Vida”.
Goza tu camino Hermana Ana Clara, es luminoso, seguro. Al final ya te encontraste con Jesús. Nosotras queremos recordarte con tu ejemplo de vida. Espéranos y acompáñanos con tu intercesión, pues también esperamos tener la dicha de ver al Padre que es Vida.
La Congregación agradece la vida y testimonio de la Hermana Ana Clara, ora por la felicidad de su Bienaventuranza; de manera generosa agradece a su familia que hizo en ella una regia donación a la Iglesia, al Instituto de Hermanas Misioneras de Santa Teresita. Espera una fina recompensa para esta Comunidad Local de Villa María que durante 21 años la acogió con fraternal cariño, la acompañó con sobrenatural espíritu de ayuda y servicio, lo mismo el personal de apoyo, enfermeras, médicos, que acompañaron su invalidez, gravedad y últimos momentos de su existencia, a nuestras Hermanas Hijas de la Misericordia, a la Familia MAB. Gracias también a nuestros hermanos los Padres Misioneros Javerianos de Yarumal quienes nos han acompañado y han presidido estas honras fúnebres. Gracias a todos los presentes que comparten con la comunidad estos momentos de dolor con la oración.
Que para todos se hagan vida estas palabras del Señor en el santo Evangelio de hoy:
Cuando hoy yo me haya ido y os haya preparado el lugar, vendré otra vez
para llevaros conmigo, a fin de que donde yo esté, estéis también vosotros.
Ya conocéis el camino de ese lugar a donde voy” Jn 14, 3-4.
Medellín, Antioquia, 20 de abril de 2008.
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HERMANA DORA ALICIA GIL ESCOBAR
Mayo 11 de 2008
“ Fieles de Dios, venid a escuchar, os contaré lo que ha hecho conmigo.
Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica ni me retiró su favor” . Sal.65.
Hoy con la Iglesia universal, estamos celebrando esta fiesta de Pentecostés,
cuando el Señor después de Resucitar nos dona su Santo Espíritu, celebrando
así el nacimiento de la Iglesia , obra del Espíritu Santo. Y nosotras, Misioneras de
Santa Teresita, con la gran familia MAB, la querida familia Gil Escobar, unidas
a esta fiesta de nuestra Madre la Iglesia, celebramos también el nacimiento para
el cielo de nuestra Hermana DORA ALICIA GIL ESCOBAR , cuando ésta madrugada en nuestra Casa-misión de Abidjan – Costa de Marfil - África Occidental,
fue llamada por el Dueño de la Vida, el Esposo Divino , Jesús, después de padecer por breves días la cruel enfermedad que terminó con su vida.
Hoy, recordamos de nuevo a Jesús quien después de decirle a sus Discípulos : “ Les traigo la paz, ” sopló sobre ellos diciéndoles : “reciban el Espíritu Santo”. Y a nostras Misioneras de Santa Teresita, con nuestras recordadas Hermanas que hacen generosa y edificante presencia misionera en el África y a la familia de nuestra Hermana Dora Alicia, nos está diciendo de nuevo: “cuando llegue la hora de la muerte para sus escogidos , Él mismo vendrá a continuar su propia muerte en la nuestra, pues somos miembros de su Cuerpo místico. Y también a nuestro Padre Fundador: “Qué dicha Hermanas, saber que viviendo en Dios y muriendo con Él, continuamos la muerte de Jesús, para luego resucitar como Él… Si Hermanas, aceptar la destrucción que vamos padeciendo en cada minuto que pasa, asemejarnos a su muerte, consepultarnos con Él, en la muerte. Y resucitar con Él”. Y es la gracia que se merece hoy nuestra recordada Hermana Dora Alicia .
Vamos a la costa Oeste de África, en Abidjan, donde hoy, fue llamada a la dicha del cielo nuestra Hermana Dora Alicia , a quien sus Hermanas de Sonsón la creían cercana por su próximo regreso, viaje que ella estaba tramitando para hacerlo dentro de pocos días , esto es, en este mismo mes; pero que no pudo hacerlo porque escuchó el llamado definitivo del Señor , cuando la llamó para que entrara en la ciudad celestial y, recibiera ya el regalo de la gloria merecida. Porque ante un severo paludismo africano no resistió y en la paz del Señor , rodeada de sus Hermanas , siendo las 9:30 del día y las 2:30 de la madruga hora de Colombia, cuando “su vida sufrió la muerte y con la muerte recibió la Vida”.
Regresemos a su querida Patria Colombia y, encontrémonos con su historia familiar, de hogar, vocacional y apostólica. Nace en la población de Balboa –Risaralda, el 16 de julio de 1950, en el hogar que conformaron sus Padres Don Aureliano Gil y Doña Romelia Escobar y donde creció con sus 10 hermanos , siendo ella la séptima y a quienes recordamos hoy entre ellos: Álvaro, Yolanda, Luz Margoth, Elizabeth, Flor de Jesús, Gloria Inés, y para quienes en estos momentos renovamos nuestra gratitud porque le hicieron a la Congregación y a la Iglesia, una valiosa donación con su hija y hermana misionera.
Con sus estudios de Primaria y de Secundaria Normalista, realizados en la Escuela Rafael Zamorano y Normal de Señoritas en Cali, responde a su llamado a la Vida Consagrada y Misionera, así: hizo su ingreso en nuestro Instituto el 6 de enero de 1973; la Toma de Hábito e iniciación del Noviciado el 8 de diciembre del mismo año; su Primera Profesión el 25 de enero de 1976 y celebra su Profesión Perpetua el 11 de abril de 1982.
Su familia, amigos y todos los que desde el espíritu y con particular asentimiento valoramos su vocación a la Vida religiosa Misionera, la acompañamos en ese recorrido apostólico por muchos lugares de Colombia, de América y del mundo por sus escenarios misioneros así: El Valle-Chocó; Santa Rosa del El Oro, Celica , Canelos en el Ecuador; Wansokou, Abidjan y Badjoudé en África Occidental, Sonsón en Antioquia , lugares donde dio su respuesta misionera como: Profesora y Catequista.. También en Medellín como estudiante de Idiomas , llegando a dominar el idioma francés.
Hoy recordamos su itinerario misionero y su testimonio como la Hermana generosamente misionera, fraternalmente alegre, fervorosa y amante de su Congregación, y dueña de un fiel testimonio con una admirable dimensión: humana, espiritual, religiosa, y misionera, con lo cual dio gloria a Dios, luchó por al extensión del reino y por llevar el mensaje del Evangelio a todos sus evangelizandos.
Con su breve enfermedad preparó las últimas distancias de su camino hacia la eternidad, donde era esperada por el Esposo Divino, Jesús, quien ya le ha concedido en la gloria, el premio justo y merecido a su entrega a los hermanos que necesitaban iluminar y reforzar su fe como cristianos e hijos de Dios.
Para nuestras Hermanas de Congregación, de la Casa Local de Sonsón , de la Delegación San José, con sus evangelizandos de África y Sonsón, con sus familiares, amigos y bienhechores, un fraterno acompañamiento desde la oración y nuestra invitación para orar con el libro sagrado: Ella se hizo grata a Dios , fue amada por Él. Por eso se dio prisa a sacarla de en medio del sufrimiento y del dolor”.
Paz en su tumba.
Y la felicidad de la Gloria Eterna.
Medellín, Antioquia – Colombia - Sur América, mayo 11 de 2008.
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HERMANA MARÍA LUCILA ARANGO ÁLVAREZ
JULIO 26 -1926- JULIO 26 DE 2008.
Nos dice San Pablo en su carta a los Corintios: Aunque nuestra condición física se vaya deshaciendo, nuestro interior se renueva día a día. Y una tribulación pasajera y liviana produce un inmenso e incalculable tesoro de gloria.
Ayer, cuando la Iglesia celebraba la fiesta de nuestros queridos santos Joaquín y Ana, Padres de la Santísima Virgen María, siendo las 7:30
de la noche, nuestra querida Hermana María Lucila, desde el interior de
de su alma buena y fielmente consagrada le decía al Señor y Dueño de su vida: “Aquí estoy pues me has llamado”.
Sí, es este el día mariano en el cual orábamos a la Madre del cielo, modelo de almas consagradas, y de quien recibimos una invitación personal, también nuestra recordada Hermana María Lucila, de seguir su ejemplo de
Consagración total a la Persona y a la Obra de su Hijo, para servirle y responder al misterio de la Redención en el apostolado misionero.
Encontrémonos con la vida de nuestra recordada Hermana María Lucila:
desde sus primeros momentos de vida hasta hoy , cuando ya goza en el
Cielo de su eternidad feliz y bien merecida.
Nació en Betulia-Antioquia, querida población dueña de sus nombre bíblicos, pues anteriormente se llamó San Mateo y quien por su desarrollo agrícola es llamada hoy ”Pueblo de Parceleros” y “Amigo de la Ecología”. Sí, en Betulia, donde el hogar es un santuario que enaltece la unión familiar, vigila y guarda las buenos costumbres , respeta y hace crecer en la fe a todos y cada uno de sus miembros.
Su cuna se meció en el hermoso y cristiano hogar que formaron sus Padres Don Isaac Arango Londoño y Doña Julia Rosa Álvarez Álvarez, y donde vio la gran luz del día, aquel 26 de julio de 1926, ocupando el 6º lugar entre sus ocho hermanos.
Fue bautizada a los pocos días de nacida, por el Padre Alfonso Patiño G., en su templo parroquial y Confirmada el día 22 de mayo de 1928, por el Ilustrísimo Señor Francisco Cristóbal Toro, Obispo de Santafé de Antioquia y Jericó.
Allí creció, gozando de las bondades de su entorno familiar, social y ecológico; cursó sus estudios de Primaria y parte de la Secundaria en el Colegio de su pueblo natal, de donde salió para responder al llamado vocacional como Misionera de Santa Teresita.
Recordemos su itinerario vocacional y misionero así: el día 1º de Enero de 1945, hace su ingreso a nuestra Congregación. Confirmando su vocación y fidelidad, y manifestando muchos deseos de consagrarse al Señor, hace su Toma de Hábito el 26 de Julio de mismo año y su Primera Profesión el 3 de agosto de 1946, culminado con su Profesión Perpetua el día 28 de octubre de 1949 celebrada en la ciudad de Magangué - Bolívar.
Enmarquemos su vida religiosa desde aquel 3 de agosto de 1946, cuando en la Casa Madre inicia su vida de Consagrada, pues en este día de su Profesión, recibe también el nombramiento que le permite iniciar su larga jornada misionera en su Primera Misión en Yarumal – Antioquia - Seminario de Misiones. Después de algunos años, continúa su itinerario misionero por otros lugares como: Lorica en Córdoba; San José de La Montaña y La América- Medellín en Antioquia; pasa de allí a Magangué en Bolívar ; de aquí al Seminario de Santa Rosa de Osos; y sigue después a la hermana República del Ecuador donde perpetúa su apostolado misionero, donde con fieles recuerdos dejó profundas, agradecidas e imborrables memorias; donde con su alegría inagotable, graciosa, festiva, su amor generoso y oblativo, sus miles de jornadas misioneras con su mensaje de conversión, de amor a Dios y a su Madre Santísima, de unidad para todos sus evangelizandos, donde el Quichua fue su segunda lengua, marcó profundas huellas en aquellos pueblos y ciudades ecuatorianas así: El Cisne, Santa Rosa-El Oro, Celica, Canelos. Pero es de advertir que allí no terminó su jornada misionera, porque regresa a Colombia a esta Casa de la Salud Villa Miguel Ángel y, donde esta querida Comunidad Local custodia con su fraterno y delicado cariño sus últimos años, sus últimos días, su enfermedad y un último momento, precisamente ayer cuando exhaló su último suspiro de vida.
Había terminado ya su vida misionera, su jornada de fidelidad, oración y cumplimiento del deber; la Hermana siempre alegre, oportuna, permanentemente sonriente y oportunamente graciosa porque en rolaba en su jocosidad: digna, seria, respetuosa, ocurrente diálogo, su respuesta, su mensaje, su sabrosa conversación, su cortesía y sus momentos de encuentro con los demás.
Hoy su familia, sobrinos, sobrinas y demás familiares, reciban de la Congregación de Hermanas Misioneras de Santa Teresita un sincero y orante agradecimiento porque en ella, Ustedes le hicieron a la Iglesia y al Instituto, un valioso regalo. Esperen de ella igual que nosotras y sus evangelizandos, su generosa intercesión.
Para nuestras queridas Hermanas de esta Casa de la Salud Villa Miguel Ángel., un Dios les pague fervoroso porque la acogida fraterna que le brindaron, fue siempre: generosa, con intenciones de darle alivio, cercanía, comodidad, y acompañamiento.
A nuestros hermanos los Misioneros Javerianos de Yarumal, también nuestro Dios les pague, por compartir con nosotras estos momentos de fe, dolor y de plegaria mediante la fervorosa Celebración Litúrgica de estas Honras Fúnebres; a nuestras Hermanas: las Hijas de Nuestra Señora de las Misericordias, y Auxiliadoras de Cristo Sacerdote, un sincero Dios les pague y a nuestras Hermanas que han llegado de las Comunidades vecinas gracias, por este encuentro fraterno en el dolor; a todos los presentes y al personal de Apoyo y médico que con tanto amor asistieron a nuestra querida Hermana María Lucila, que el Buen Dios les recompense Paternalmente.
Terminemos, teniendo la intención de hacer vida, recuerdo fiel y orante, la escucha de estas palabras de la liturgia de difuntos por nuestra Hermana María Lucila ya en la eternidad de Dios cuando nos dicen:
“Te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi Salvación”; “ Dios mío yo te ensalzo”
Y de nuevo por nuestra querida Hermana María Lucila digámosle al Señor:
Condúcela hacia las fuentes tranquilas del Paraíso y hazla recostar en las praderas de Tu Reino.
En la Casa de la Salud , Villa Miguel Ángel, Medellín, 27 de Julio de 2008.
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HERMANA MARÍA NICÉFORA MONTOYA BETANCUR
SEPTIEMBRE 19 de 2008.
Querida y recordada Hermana Nice, como familiarmente te llamábamos:
En este viernes de 20 de septiembre, cuando el mundo afectivo y amoroso,
celebra desde los sentimientos del corazón, y la fraternidad, el día del “Amor y la Amistad, “ Jesús , el Buen Dios del Amor, con quien sellaste tu
amistad, consagrándote a Él en la vida misionera, también te ha llamado, para bendecir con el cielo prometido aquella alianza de Amor, ese pacto amoroso que viviste con tu respuesta de fidelidad a lo largo de tus 68 años de Vida Consagrada.
Y hoy con las palabras del Evangelista Juan, a ti, a cada uno de los miembros de la Congregación, de tu querida familia y de todos los presentes,
nos dice el amado Jesús: “como el Padre me amó, así también os he amado yo: permanezcan en mi amor. Yo no les llamo servidores, porque un servidor no sabe lo que hace su patrón. Los llamo amigos porque les he
dado a conocer, todo lo que aprendí de mi Padre. Juan 15, 14-15.
Fue la población de San Antonio de Prado, la vecina fiel de esta gran ciudad de Medellín, quien le prestó sus fértiles predios, sus brillantes horizontes mañaneros, sus bosque s y riquezas forestales, su generosa vecindad a la populosa ciudad, a la gran Capital de la Montaña, -Medellín, para que tus caros padres Don Joaquín Montoya Jiménez y Doña Ana Francisca Betancur, plantaran su hogar y allí, floreciera un hermoso jardín de 12 hijos , donde tú fuiste la cuarta y espléndida flor que con tu aroma jovial, alegre y simpático, llegaste a enternecerlos y a llenar de arrullos, aquel 16 de noviembre de 1916.
Este mismo día te llevaron al templo donde el Párroco, Presbítero Carlos Gómez, te hizo cristiana con el Sacramento del Bautismo y, en el mismo Templo, a los 2 años, recibiste el sacramento de la Confirmación de manos del Señor Obispo de Medellín.
Después de tu primera niñez, y compartir alegrías infantiles con tus hermanos, iniciaste tu etapa de formación académica así, tus estudios de Primaria en la Escuela de tu pueblo natal, y que continuarías después con los primeros años de estudios de Secundaria en el Colegio de María Auxiliadora de Medellín culminándolos después con énfasis en Pedagogía en la Normal María Inmaculada de San José de la Montaña .-Antioquia.
Querida Hermana Nicéfora: caminemos ahora por el espacio y jornadas juveniles, espirituales y vocacionales, cuando el Señor te llamó para que fueras su Esposa y Consagrada para trabajar por la extensión de Su Reino, y fueras sin descanso por los senderos misioneros.
El Padre Párroco de la Iglesia de San Antonio de Prado , certificó sobre tu vida de joven el día 25 de mayo de 1942 así: “Conozco a la Señorita María Nicéfora Montoya, ha observado muy buena conducta moral y religiosa, frecuenta los Sacramentos de la Penitencia y Comunión y ha manifestado inclinación a la vida religiosa.
Ya habías decidido seguir a Jesús, como Consagrada y Misionera; llegaste entonces a nuestra Congregación, para iniciar tu Proceso Formativo el día 27 de julio de 1942. Hiciste tu Toma de Hábito e iniciación del Noviciado el día 11de febrero de de 1943. La fecha de tu Primera Profesión el 12 de febrero de 1944 y, en la Casa Local de El Jordán-Antioquia, tu Profesión Perpetua, ya en abierto campo misionero, el día 15 de agosto de 1949.
Después de tu Primera Profesión, iniciaste tu recorrido como Misionera de Santa Teresita con el nombre de Hermana Magdalena desde el año 1944 hasta 1984. Con seria, dedicada, lucida y eficiente profesionalidad, caminaste en el apostolado educativo, como Maestra de Primaria y como Directora en: El Jordán, San Carlos, San José de La Montaña, Caucasia, Zaragoza Betulia, y La América -Medellín en Antioquia; también en Casabe, Galerazamba, Planta Rica, Barranquilla, Cartagena, Sabanalarga en la Costa Atlántica; San Pedro de la Bendita y Santa Rosa –El Oro en Ecuador; Puerto Boyacá en Boyacá; Cali y La Victoria en el Valle del Cauca.; también ya fuera de las aulas, te hiciste una hábil y ordenada, servidora generosa y detallista ama de casa. Y terminaste tu jornada en esta Casa de la Salud “Villa Miguel Ángel”, donde tus Hermanas, el grupo de Apoyo y Enfermeras, hoy deshojan el libro de los recuerdos, te agradecen, te solicitan por tu cariño, tus bondades, tus señales de cortesía, cultura, delicadeza y fraternidad y a quienes hoy, en este momento la Congregación les manifiesta una especial y sincera gratitud, con un fervoroso Dios les pague , por todo lo que hicieron en bien de nuestra Hermana Nicéfora.
Cuando celebraste tus 50 Años de vida Consagrada y misionera, te decían tus Superioras Mayores así: “ Esta celebración es la realidad de una vida que ha pasado sus segundos, minutos, horas, días, meses y años, reproduciendo amor para entregarlo con entusiasmo a todos y cada uno de tus hermanos que te fueron encomendados, entregándote íntegra y totalmente al servicio de Dios, inmerso en cada ser humano y a quienes evangelizaste.
En el apostolado educativo fuiste una campana que con sus tañidos llevaste a tus alumnos : suficientes y sólidos motivos para que crecieran en la fe, primero y, después, rompieran con las barreras de la ignorancia, se moldearan como positivos miembros para su familia, la sociedad y la Patria que tanto amabas y la hacías amar y respetar, sí, ellos como ciudadanos de bien, de principios cristinos, morales y cívicos.
Tus alumnos pudieron gustar tu hoja de vida como Maestra: hábil, fervorosa, responsable, exigente dedicada, ingeniosa, creativa, pedagoga eficaz, conocedora y amante de la ciencia. Hoy, cuando conozcan la noticia de tu viaje a la Eternidad: cuantos dirán: se ha ido mi Maestra Misionera, que me enseñó no sólo la ciencia humana de las letras y los números, los signos y las reglas, sino la orientadora de almas y conductora de niños, jóvenes, hacia la meta de una vida para certificarlos con el diploma de la gracia , de la dignidad moral y cristiana, de los valores del saber y del hacer . Otro dirá: luchó por mí, porque quiso hacerme una persona de bien, que Dios le haya recompensado con el galardón de la gloria. Que Dios premie también su vida con un Diplomado de Honor que Éll, pudo ofrecerle ya en el cielo y que se llamará : Bienaventuranza Eterna.
En su nombre, en el nombre de nuestra Madre Aminta Gómez Vega, nuestra Superiora General, Maadre Fabiola H.E., y Herman Beatriz M.A., quienes se hallan ausentes, .agradecemos este acompañamiento a todos los presentes en esas Honras Fúnebres: a su familia porque fue valiosa la donación que en ella le hicieron al Instituto y a la Iglesia Misionera; a los miembros de la Familia MAB: los Padres Misioneros Javerianos de Yaumal y quienes han presidido estas solemnes Honras Fúnebres, y la Santa Misa, a nuestras Hermanas las Hijas de Nuestra Señora de Las Misericordias, a nuestras Hermanas Auxiliadoras de Cristo Sacerdote; a la Comunidad Local de Villa Miguel Ángel y su personal de Apoyo, a los Médicos que la trataron y a todos los que en estos momentos nos acompañan en esta sentida pena.
Con el escritor sagrado que alimenta la liturgia para este día, frente a estos restos mortales de nuestra Hermana María Nicéfora, meditemos su mensaje cuando nos dice en la liturgia de hoy: “los vivientes de esta tierra son como el hombre terrenal, pero los que alcanzan el cielo son como el hombre del cielo. Y del mismo modo que ahora llevamos la imagen del hombre terrenal, llevaremos también la imagen del hombre celestial.1.Corintios 1548, 49..
Y haciendo un fiel recuerdo del amado padre Fundador, también meditemos en estas palabras que nos dedica en M.T.E. Nº 80, cuando dice: Esperemos tranquilos la hora, pues Cristo, que jamás se separa del alma justa, mucho menos se separará en el momento de nuestra muerte, pues es como la suya propia. Qué consuelo y qué estímulo, para vivir con Él y morir con Él.”
Medellín- Antioquia, septiembre 21 de 2008
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HERMANA ELISA FRANCISCA GARCÍA BADEL (Hna. Angelina)
Nos dice el Padre Fundador: El Misionero , al sumergirse en Cristo, su vida es un Vivir con Cristo, un morir en y con Cristo y Resucitar con Él.” Esto es, su muerte , como acto humano responsable frente a Dios .Jesús no eludió el acto de morir como criatura frente a su Padre Dios Su muerte es obediencia, Proyecto del Padre”.
Y por el querer de Dios, nos encontramos hoy frente a la respuesta que dio
ante el último llamado que Dios hizo a nuestra Hermana Elisa Francisca
García Badel ( Hermana Angelina de Santa Teresita ) siendo éste, su último
acto de obediencia.
Encontrémonos con su paso prolongado en el tiempo: como hija de Dios, en su dulce y tierno hogar y en nuestro amado Instituto. Para sus padres, Don Héctor Alejandro García González y Doña María Abad Badel Buelvas, fue el mejor Aguinaldo para su familia, establecida en Ovejas - Sucre, cuando llegó para alegrar su cristiano hogar el 23 de diciembre del año 1909, esta cuarta hija quien formó parte de los 18 hijos que recibieron como bendición del Todopoderoso y quienes dieron una fuerte formación cristiana; ella, fue bautizada en la Iglesia Parroquial de San Francisco de Asís de su pueblo natal por su Párroco, el Padre Ramón González Mora , el 13 de abril del siguiente año y Confirmada en la misma Parroquia a sus 4 años de edad.
De su respuesta a la cultura intelectual, que le ofrecieron sus padres, podemos decir que para sus estudios de Primaria, sus padres le llevaron el Profesor a su casa, y los estudios de Secundaria –Bachillerato, en la Isla de Curazao - Antillas Holandesas. Después de de estos estudios, hizo su especialización en Música y Culinaria. Por eso en la Comunidad fue excelente su desempeño como Pianista y Profesora de Música en nuestros Colegios y Escuelas y fue para ella, un elemento importante su formación musical que afinó su voz y que utilizó ampliamente en la Catequesis.
Consideremos ahora, su vida vocacional: la Congregación, la recibe cuando hace su ingreso el día 03 de agosto de de 1943; en esta ocasión presenta una certificación del Señor Cura Párroco de Ovejas-Bolívar, en el cual el Sacerdote Certifica que la Señorita Elisa Francisca García Badel ha observado siempre intachable conducta y ha procedido en todo de acuerdo con su Párroco en su marcha hacia el Convento. En constancia se expide el presente certificado en Ovejas-Bolívar en agosto de 1943 y firmado por el Padre Vicente Caviedes.
Hace su Toma de Hábito e iniciación del Noviciado, el 12 de febrero de 1944; su Primera Profesión el 12 de Febrero de 1945 y su Profesión Perpetua , también en la Casa Madre el día 06 de Enero de 1949.
Así, con su espíritu siempre alegre, abierto, dinámico y pudiéramos decir de una notoria simpatía, dio su respuesta misionera en las siguientes Comunidades Locales de la Congregación: En Antioquia: San Rafael, Casa Madre como Corista, San José de La Montaña, San Jerónimo; en la Costa Atlántica: Barranquilla, Sabanalarga, Tolú, Villa Teresita . Al quedar sola su mamacita, ya anciana y enferma, necesita volver a su casa para cuidarla y atenderla, por lo cual, solicita este permiso a la Congregación, mediante el Indulto de Exclaustración. Recibida la respuesta a su solicitud de Exclaustración, va a Sincelejo para cuidar a su mamá anciana y enferma, por espacio de tres años, regresando a la Congregación en el año de 1976. Después pasa a Mogotes en Santander y a La Victoria en el Valle del Cauca. Y finalmente regresa a la Casa de la Salud Villa María.
Recordémosla en su trato familiar, alegre, espontáneo y fraterno; manifestó siempre ese espíritu despejado, simpático y siempre cercano que amerita a nuestros queridos hermanos Costeños; su voz vibrante, sonora y artística le permitió organizar coros estudiantiles en nuestros Centros Educativos de Primaria y Secundaria, siendo este arte, un regio elemento y arma eficiente para su trabajo pedagógico y el apostolado de la Catequesis. Por eso digamos cuanto fue el pesar , al verla en sus últimos días, en un silencio profundo, se cerraron la garganta y los labios de esa vida comunicativa y abierta.
En cuanto a su enfermedad última, motivada por una afección bronquial, acompañada de un marcado decaimiento y de un desinterés por las cosas, por sus Hermanas, por su propia persona.
Fue declinando, fue cerrando sus ojos, nada advertía de lo que a su alrededor ocurría. Un perfilado rostro, silencioso, sin sonrisa, sin palabras, sin miradas, pero siempre con Ella ese Dios que Paternalmente le señalaba su último momento, sí , hoy 18 de octubre de 2008, siendo las 5:15 de la madrugara.
Agradecemos la meritoria labor de nuestras Hermanas de la Casa de la Salud de Villa María, quienes la acompañaron en su fatigoso camino, con bondadosa y generosa hermandad, , con los buenos y oportunos cuidados, con su cercanía que hablaba de: oración , cariño, fraternidad y bien en el Señor.
También mucha gratitud para el grupo de enfermeras y demás miembros del grupo de Apoyo, quienes día y noche velaron y la acompañaron hasta sus últimos momentos.
Agradecemos también la oportuna, fiel fervorosa y fraterna presencia de nuestros hermanos los Misioneros Javerianos de Yarumal y quienes ahora presiden estas honras fúnebres; gracias también a nuestras Hermanas las Hijas de la Misericordia por su respuesta fraterna y generosa, a nuestras Hermanas Auxiliadoras de Cristo Sacerdote, y a sus familiares quienes han llegado para a acompañar a su recordada Hermana Elisa, en su última partida.
Con un recuerdo de su meritoria vida, como cristiana y como Misionera de Santa Teresita, despidamos a nuestra querida Hermana Elisa Francisca García Badel, en su partida al cielo, con estas palabras del Libro Sagrado :
“Las almas de los justos están en las manos de Dios y el tormento no los alcanza”. Sab. 3,1.
Casa de la Salud, Villa María, Medellín, octubre 18 de 2008
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HERMANA MÉLIDA LARA OSPINA (Hna Paulina)
Esperé en Yavé y Él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor. .Sal. 40,2.
Nos encontramos en la presencia del Señor y frente a los despojos mortales de
nuestra Hermana Mélida Lara Ospina pero este encuentro con ella, hoy, ya no
es motivo de un arribo, de una llegada, de un saludo y bienvenida, es el Encuentro final porque ya ha salido hacia la Bienaventuranza sin fin de la vida Eterna.
Recordemos el itinerario de su vida humana , cristiana y consagrada-misionera.
Nace el en Corregimiento d e Salónica-Municipio de Riofrío –Valle del Cauca, el
30 de octubre de 1939, en el querido hogar de Don Uladislao Lara Calderón y
Doña María de Los Ángeles Ospina Suaza. A los dos meses, recibe el Sacramento del Bautismo en la Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena, de manos del Presbítero Nemesio A. Rodríguez E.. quien a la vez certifica que recibió el Sacramento de la Confirmación, en la misma Iglesia parroquial , en febrero de 1940, de manos del Señor Obispo de Cali, Monseñor Luis Adriano Díaz..
Sus padres cambiaron de domicilio y se trasladaron a La Tebaida-Quindío. Allí nuestra Hermana, sigue creciendo, en compañía de sus 14 hermanos, entre los que ocupó el 4º lugar, y en el Colegio de Santa Teresita, regentado por la Congregación , cursa sus estudios de Primaria y Secundaria ( Bachillerato Comercial).
Muy joven todavía, al sentir su llamado vocacional, se comunica con la Superiora General de nuestra Congregación, se inicia el acompañamiento vocacional y, al diligenciar un Formulario para las Aspirantes , al ser preguntada sobre lo motivos que la impulsaron a ello, respondió: “el amor y la gratitud para con Jesús”, esto ocurrió el 17 de noviembre de 1959.
Con esta decisión vocacional, es recibida en nuestra Congregación y hace su ingreso el día 6 de enero de 1960, trayendo de su Párroco en La Tebaida la siguiente Certificación, manifestando: “que conoce a la Señorita Mélida Lara Ospina y le consta de su excelente buena conducta y de la ejemplaridad de sus costumbres”. Fechada en La Tebaida, diciembre 10 de 1959.
Continuando su proceso formativo, hace su Toma de Hábito el 3 de agosto de 1962: su Profesión Temporal el 17 de noviembre de 1963 y la Profesión Perpetua también en nuestra Casa Madre, el 15 de octubre de 1969.
Retomemos su vida en el aspecto intelectual y profesional que lo acrecentó ya como Religiosa y Profesora en el Instituto así: con base en sus estudios de Bachillerato y de Comercio en La Tebaida,-Quindío, realizó sus estudios Normalistas en la Escuela Normal Santa Teresita de Sabanalarga-Atlántico, para luego complementarlos con estudios de Profesionalización en la Normal Genoveva Díaz de-San Jerónimo-Antioquia. Estos estudios fueron fundamento y sólida base para su rica actividad misionera en la Catequesis Parroquial y en el apostolado educativo y misiones itinerantes.
Al hablar de su amplio escenario para su proyección apostólica y misionera, recorramos con ella y pasemos por las Comunidades Locales en donde hizo presencia como miembro activo de la Congregación así: en el Departamento de Sucre:Tolú; en Bolívar: Magangue; en el Atlántico: Luruaco, Barranquilla; en Boyacá: Puerto Boyacá, Cubará; en Antioquia: San Rafael; en Norte de Santander : Labateca, Mogotes y su último centro misionero Toledo en Norte de Santander. Allí, al sentir la necesidad de someterse a un tratamiento médico y decir tomarse un breve descanso con su familia, digámoslo así, pudo meditar también desde su interior e inspirada por Dios quien ya sabía dónde se encontraría definitivamente con Ella, también le inspiraría estos sentimientos filiales: “quiero Amado mío, en cada latido de mi corazón despierto, renovaros mi ofrenda de amor, mientras viva, hasta morir. M.T.E Nº73.
Con estos motivos , viajó a Medellín y luego a Cali con el plan de regresar a Medellín y someterse al tratamiento médico. Y fue allí en la ciudad de Cali – Valle del Cauca, donde el Señor le hizo la última llamada y le señaló su lugar definitivo, ese cielo que le había merecido su entrega a sus hermanos : amorosa, virtuosa, generosa, alegre, orante, fraterna y siempre apostólica. Gravemente enferma, fue recluída en la Clínica Versalles, para ser atendida por su grave enfermedad que le ameritó llegar hasta los cuidados intensivos. Estando en esta situación, llegan de La Tebaida las Hermana Nora Inés Ochoa Medina, y desde Medellín la Madre Aminta Gómez Vega, Superiora General, y la Hermana Noemí Pesantes Aguilar, Consejera General, quienes con su familia, la acompañan en sus momentos de gravedad, de inconciencia , buscan para ella el auxilio del Sacramento de la Santa Unción de los enfermos, que le es administrado por el Padre William Bustamente, Sacerdote Carmelita, sigue en su estado de gravedad, y, llegada la última hora, 8:00 de la noche del 16 de Octubre de esta año 2008, ante el duro y sentido dolor de sus hermanas, sobrinos y familiares, de sus Hermanas Teresitas, de nuestras Hermanas Las Hijas de Nuestra Señora de Las Misericordias, entrega su alma al Creador.
La Congregación conoce esta noticia, y ora por sus intenciones; nuestras Hermanas de: La Tebaida, Pijao en el Quindío, y La Victoria, Valle del Cauca, inmediatamente llegan a orar frente a sus restos mortales.
Velados sus restos mortales , y celebradas su honras fúnebres, es sometida al proceso de Cremación; después son llevados a La Tebaida-Quindío donde la esperan sus Hermanas, compañeras de estudio y amigos, para rendirle también su homenaje de despedida. De allí llegan a esta ciudad para acompañarla también con la plegaria solemne de la Santa Misa que ahora celebramos.
Acompañémosla entonces orando desde nuestro contrito y fraterno corazón estas palabras que ya el salmista: puso en sus labios al ingresar a la gloria de Dios Padre:
“Yo me alegro y exulto en Ti , canto salmos a tu Nombre , ¡ Oh Altísimo !
Medellín, octubre 20 de 2008.
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