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Semblanza Hermanas difuntas.

HERMANA MARIA SOLEDAD RESTREPO LOPERA
HERMANA MARIA  TERESA  DEL NIÑO JESÚS   MESA  GONZÁLEZ 
HERMANA ANA CLARA MEJÍA  ROJO
HERMANA DORA ALICIA GIL ESCOBAR
HERMANA MARÍA LUCILA ARANGO ÁLVAREZ
HERMANA MARÍA NICÉFORA  MONTOYA  BETANCUR
HERMANA ELISA FRANCISCA GARC ÍA BADEL (Hna. Angelina)
HERMANA MÉLIDA LARA OSPINA (Hna Paulina)

HERMANA MARIA SOLEDAD RESTREPO LOPERA

(Hermana  Fernandina de Santa Teresita.)

Nos encontramos  aún,  leyendo  las hermosas páginas  de la  Navidad  y saboreando la alegría de  sentirnos  junto a  Jesús recién nacido en el Pesebre.  Pero a la vez, nos trae este  26 de diciembre, la sentida, noble y última respuesta  de acompañar   con la gratitud,  con los sentimientos fraternos,   con la fervorosa oración,  a nuestra querida Hermana  María Soledad,  frente a sus despojos mortales,  quien después  de padecer  por tantos años  el martirio de la enfermedad y del dolor, hoy  ha llegado a la Eternidad, donde aún  se escuchan  las voces de los Coros Angélicos  que han resonado cantando las grandezas de Belén con la singular melodía  de aquel memorable canto  “Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de  buena voluntad” Y donde  el Esposo  Divino,  ha salido a su  Encuentro para saludarla diciéndole: “ ¡  Bienvenida ! Tu Navidad soy Yo, tu Dios, a  quien le entregaste tu vida para dedicarla  a la misión de ganar almas para mi Reino de Amor.!”

Nacimiento: Santa Rosa de Osos – Antioquia, el 14 de abril de 1919.
Padres: Carlos Antonio Restrepo Pérez. y Mercedes Lopera Ruiz          
Hermanos: 12, ocupa el penúltimo lugar entre ellos.                                   

 Sus fervorosos padres, pronto la hacen  hija de Dios, y es bautizada en  la Iglesia Catedral   de su ciudad natal,  el día 20 de abril  de 1919, a los seis días de nacida, por el Padre  Juan de la Cruz Lopera  y confirmada allí mismo  el día 08 de diciembre de  1919 por Monseñor Maximiliano  Crespo, cuando contaba sólo  8 meses de  su nacimiento.
 
 Ella, ya  joven madura en la fe, se decide a escuchar el llamado del Señor y le responde,  en la Vida  Consagrada,  y hace su  ingreso a la Congregación  el 1 de enero de 1944; toma el hábito el 16 de julio de 1944, Profesa el 26 de julio de 1945 y hace los Votos Perpetuos el 6 de enero de 1949 en Santa Rosa de Osos.

En la certificación para su ingreso a la Congregación el Párroco de Yarumal con fecha del 31 de diciembre de 1943 señala que se ha distinguido siempre por su piedad, ejemplaridad en su conducta religiosa, moral y social  y el Vicario Cooperador Padre Rafael Vélez S. , dice  también que dicha señorita siempre ha sobresalido por su conducta religiosa, moral  y social ejemplar, por su piedad profunda y sólida, su docilidad de carácter, sencillez, espíritu de compañerismo y particularmente por su celo y desinterés por las obras catequísticas parroquiales y de Acción Católica. Estas cualidades dan motivo  para grandes esperanzas sobre la realización del ideal de la vida religiosa al que hace tanto tiempo aspira.

Apreciación de sus cohermanas: La Hermana   Soledad es piadosa, buena y sencilla, respetuosa y con gran espíritu de fe, moderada y pobre, interesada por su vida espiritual, aprecio por los consejos evangélicos y se esfuerza por cumplirlos, abnegada y sacrificada, responsable en el oficio asignado; caritativa con los pobres, prudente.

Devota del Santo Rosario, fiel a la Santa Misa diaria y a la Visita al Santísimo; muy interesada por el aumento de las vocaciones

Tuvo actitudes para  la modistería  y la catequesis. Se desempeñó por mucho tiempo como administradora de las casas locales y como sacristana; asistente de internos,  muy preocupada por atender a los enfermos.

Comunidades donde prestó sus servicios misioneros: Caucasia, Labateca, Santa Librada, Seminario de Misioneros de Yarumal, Nenchí, Zaragoza, Seminario de Santa Rosa de Osos, Remedios, Panguí, Luruaco, Sabanalarga, Galerazamba, Planeta Rica, Bogotá y Medellín en la Providencia y Villa María en calidad de enferma.

Al celebrar esta honras fúnebres, por el alma  de nuestra querida Hermana  María Soledad,  damos nuestra sentida  manifestación de gratitud a su familia aquí presente, y con ella a nuestra Hermana  Silvia Castaño  Restrepo, Misionera de Santa Teresita, su Sobrina  y  miembro de la Comunidad de Comapala - Guatemala; a nuestros hermanos celebrantes los Misioneras Javerianos de Yarumal, a  la Comunidad de Villa María por su compañía, y su asistencia fraterna , generosa y delicada durante su larga  enfermedad, a nuestras Hermanas Hijas de la Misericordia, a las Hermanas Auxiliadotas  de Cristo Sacerdote,   al grupo de médicos, enfermeras y personal de apoyo,  que buscaron siempre  mejorar su salud y aliviar su dolor, y a todos los presentes que comparten  y participan en este momento de oración por su alma.
 Al cerrar esta página, fraterna recordemos al Padre Fundador cuando nos dice: “Oh Hermanas: poder morir con Él y ser sepultados con Él siempre que perseveremos hasta el fin en la gracia. Unidos a Él.  Esperemos tranquilos la hora, pues Cristo, que jamás se separa del alma justa, mucho menos se separará  en el momento de nuestra muerte, pues  es como la suya propia. Qué consuelo y qué estímulo,  para vivir con él y morir con Él  .  M. T. E.  Nº 80

Casa de la Salud Villa María, Medellín.
 Diciembre 26 de 2008.

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HERMANA MARIA  TERESA  DEL NIÑO JESÚS   MESA  GONZÁLEZ 

MEMORIA FÚNEBRE DE  LA  HERMANA  MARIA  TERESA  DEL NIÑO JESÚS   MESA  GONZÁLEZ 

 

Iniciemos  esta Memoria  Fúnebre de nuestra Hermana TERESITA MESA GONZALEZ, Misionera de Santa Teresita, fallecida  ayer, lunes  2 de   febrero  de  2009, en  la  Casa de la Salud “San Pedro Claver”

Hoy nos dice  el amado Pade Fundador, Monseñor Miguel Ángel Builes:                                   

Para qué nuestra incorporación a  Cristo, para qué nuestra muerte en Cristo,  para qué nuestra resurrección y nuestra ascensión  con  Él  ?.Ah ! ya lo adivináis:  para gozar eternamente de la gloria del  Padre  que nos ganó  nuestra  divina  Cabeza , Jesús,  para inundarnos de ese océano de luz  que es la visión  beatífica;  para em-
briagarnos  con la abundancia de la Casa de Dios y saciarnos en  el torrente  de todas las delicias”.  M. T.E.  Nº 100.

 Hermana Teresita:  naciste  a  la vida,   el   24  del   de junio, del año  1926,  mes dedicado a  rendir Culto al Sagrado Corazón de Jesús, en la población de  Concor dia-Antioquia,  siendo el 8º regalo con el cual  Dios  bendijo  el  hogar   tus buenos y queridos  padres  Don  Arturo  Mesa Misas y Doña  Rosa González Toro. Y ayer, 02 del mes de Febrero, de este año 2009, cuando  la Iglesia celebraba  el día de la Vida Consagrada,  siendo las 10:30 de la noche, en un momento de serena paz, de  dulce agonía, y en la compañía de una  de tus Hermanas Enfermeras, que con tanto desvelo cuidaba de tì,  el cielo con la presencia maternal de  nuestra Madre Inmaculada, te abrió las puertas de la Bienaventuranza   Eterna,  y, los Ángeles plenos de  gozo,  al igual que Teresita y el amado Padre Fundador, salieron a tu encuentro, para ver de nuevo tu eterna sonrisa, sentir la dulzura de  tu trato bondadoso y la dignidad  plena  de la Esposa  consagrada y siempre fiel.

Ellos te recibieron, aplaudieron tu llegada y fueron testigos ardientes del encuentro  también  fiel con Jesús, tu Esposo Amado a quien te habías  consagrado desde hacía ya 62 años en tu Primera Profesión celebrada el   26 de  octubre de  de 1947 y  Perpetuamente el 3 de agosto de  1951.
Hoy,  nosotras, recordando tu vida  plena de alegrías,  de jovialidad, pertenencia,  fraternidad,  dignidad y fervor orante,  servicio y encuentro,  bondad siempre dulce y cercanía sentidamente teresiana,  le decimos al Señor en tu nombre  y después de  una  larga espera nublada por el peso de tu  prolongada,  severa y silenciosa enfermedad  que le cerró las puertas a  tu YO siempre noble,  a tu serena simpatía,  a tu acogida constante, a tu positiva amistad,  a tu fervor profundo y orante,  a tu sentido dedicado, manifiesto,  activo  de amor al Instituto y así,  de tu fidelidad siempre transparente, dinámica,  y misionera,  y por eso, hoy con el salmista  con gran acierto  dijiste “ con gran confianza he esperado en el Señor” y hoy,  Él se inclinó hacia mí,  y mi grito escuchó. Puso en mi boca un canto nuevo, un himno a nuestro Dios. Heme aquí que vengo. Y ahora, Señor,  mi familia, mi Congregación, repiten y oran  lo que en el  rollo del libro está escrito de mi:  hacer tu voluntad, Dios mío,  me deleite;  tu ley siempre ha estado en el fondo de mi alma. No he cerrado mis labios. Tu lo sabes, Señor.…. Salmo 39

Eran las 10:30 de la noche, cuando el calendario civil, cubría el espacio  dedicado, referido,  en la oración , la alabanza y la súplica por  la Vida Consagrada. Esa vida con dimensión Cristológica, dimensión siempre exigida, recomendada y valorada por nuestro P.F. , fundamentada en la vida de  Teresita cuando nos dice: “ella, Teresita fue Cristo,  la habéis oído,  porque lo siente escondido en su corazoncito, porque sabe que  Él está en ella,  que obra en Ella,  que le inspira cuanto quiere que ella haga, que le enseña sin ruido de palabras, que le guía y la inspira a cada instante, por lo cual, Jesús vive en ella” , concluyendo así que   ella era  como otro Cristo en cuya inspiración, enseñanza,  dirección y actividad  ella  vivía  y obraba M.T.E. Nº 35.

Entremos  ahora en la vida  de nuestra  hermana Teresita . Mesa  González, dando respuesta viva y profunda a este vivir  en Cristo , cuando en uno de sus escritos podemos leer su profunda intención y dice así: “ Procuro dar a mi vida cristiana, religiosa un valor más positivo. Encuentro que  es de gran importancia  para nuestra perfección, profundizar  más en los sacramentos, para llegar a ser más auténtica en esta realidad de fe, que tan atacada y desvirtuada se ve hoy…
La Vida religiosa es el “don” de predilección más grande que    se me ha otorgado, después del Bautismo. Reconozco que no he correspondido en la  santidad  que se me exige, pero  Él , más que  nadie sabe  que a pesar de mis caídas,  e ingratitudes deseo amarlo y servirlo hasta la muerte”.

Recordemos hoy  su presencia  como hija en su hogar, como miembro de la sociedad y como misionera Teresita. Así. Concordia-Antioquia, vió  sus primeros años  en su hogar: cristiano,  amoroso, y pleno de  de cariño, ternura,  buenos ejemplos,  y rico en cuidados familiares, con la donación de sus 10 hijos donde nuestra Hermana Teresita ocupó el 8º lugar y entre ellos también nuestras Hermanas (San Esteban)  - Margarita  y Luz,   también Misioneras  de Santa Teresita, y María, Religiosa  Salesiana,  quienes también  gozan ya de la gloria del Señor.

Cursó sus estudios de primaria  y parte de   Secundaria y piano, en su pueblo natal en el Colegio de María Auxiliadora;  después de su ingreso a la Congregación, terminó sus estudios de Pedagogía Normal Santa Teresita de Lorica-Córdoba. Con los Hermanos Cristianos, estudió Sicología, Filosofía. Estos estudios dinamizaron sus grandes aptitudes para la música,  el canto, el dibujo , la pintura y las artesanías, el apostolado educativo, juvenil y vocacional

Fueron sus centros de apostolado,  las Comunidades Locales de:  Tolú -Sucre, Sabanlarga –Atlántico, Lorica-Córdoba, . Mogotes S.Sur,  la América-Medellín.  Rosas-Cauca,  Fontibón- Bogotá  y Consejera   General en el período  1979 -1976.

Finalmente,  después de su  jornada misionera,  en las Casas de la Congregación, llega a esta Casa de la Salud “San Pedro Claver”, vencida por su enfermedad que la llevó a una pérdida total de su  memoria,  su expresión,  su libre actuar, pues la afectó una severa amnesia cerebral.

Hoy, 3 de febrero de 2009 inicia la ruta del cielo  como primera  viajera  de la Congregación en este año 2009  y, sus Hermanas de San Pedro, después de varios años   de respuesta y entrega a sus cuidados y preocupaciones que general y bondadosamente  tuvieron para con ella , se merecen hoy,   de todo el Instituto un sentido Dios les pague,  como también el personal de apoyo, enfermeras y demás personas que la trataron y cuidaron.

TERE:  Como siempre y afectuosamente la   llamábamos, gracias por tu rico testimonio,   hoy gozas ya de la salud de los bienaventurados. allá con ellos celebrarás,  los harás reír a carcajadas con tu ingenio,  decente pero  jocoso,  con tu acertado trato y, nos recordarás, implorando al buen Dios bendiciones,  para tu Congregación, tu querida familia.. Ya te Has encontrado con    el  recordado  Padre .Fundador,  y allí imploras   ante el sumo Bien su deseada  y esperada Canonización., como también muchas bendiciones para cada una de nosotras.

La   Madre Aminta Gómez Vega, nuestra Superiora General, hoy estará ausente, pues se encuentra viajan do desde anoche a   Piracuara  – Vaupés,  pero se hace presente en estos momentos con su fervorosa oración, recordando, agradeciendo  tus bondades, tu fidelidad y tu servicio misionero.

Agradecemos a todos los presentes,  a los miembros de la familia Mesa Gonzáles, a los Misioneros Javerianos de  Yarumal,  nuestros Celebrantes de estas honras fúnebres ,  a las Hermanas Hijas de la Misericordia,  Hermanas  de Auxiliadoras de Cristo Sacerdote,  y a todos los  que ahora hacen su presencia de compañía y oración.

 

Casa de la  Salud  “Villa María”-  Medellín, Antioquia, Febrero 03 de 2009.

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HERMANA ANA CLARA MEJÍA  ROJO

Junio19 de 2008

 
Memoria  de  nuestra Hermana ANA CLARA MEJÍA  ROJO,  en religión, Hermana  Angélica,   Misionera de Santa Teresita.
Nos dice  la Palabra de  Jesús hoy y ahora:
“  No se turben,  crean en  Dios y crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. De no ser así,  no les habría dicho  que voy a prepararles un  lugar en mi Reino” Jn. 14, 1.

Querida y recordada  Hermana Ana Clara:

Hoy ,  acompañamos  el paso definitivo de tu vida  a la Eternidad de Dios. Y, hace sólo  1 año  y  cuatro   meses,  celebrábamos  tus  100  años  de  vida;  cuando   tú, consciente de tu larga vida , concedida  por Él,  te uniste  a  nuestras  plegarias de acción de gracias,  apreciaste   nuestra  alegría  y   te motivaste  también  para  tu filial agradecimiento al  Dios de la Vida, a tu Esposo  Divino. Nos dijiste al saludarte y felicitarte: “acompáñenme a darle  gracias a  Él, porque a Él le debo todo”.

Hermana Ana Clara:   con sentimientos de fraternidad, gratitud y reconocimiento en  la  memoria que de ti hacemos  frente a tus restos mortales,  vamos a  recorrer con   los recuerdos  tu historia, tu vivencia  como cristiana , como Misionera de Santa    Teresita.

Precisamente hoy,   cuando en la  liturgia   celebramos con la Iglesia el 5º Domingo de la Pascua del Señor. y Él  en su  Palabra nos decía : “ Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”  y,  renovábamos  la decisión de seguirle como único y verdadero Camino y cuando  tú  querida  Hermana Ana Clara, te adelantaste  para responderle: aquí estoy, Señor,  para seguir la nueva ruta que me señalas : la eternidad gozosa, entonces, nosotras te acompañamos con la plegaria de la Santa Eucaristía que precisamente en ese momento celebrábamos en la Capilla de la Casa, cuando eran las 7:15 de  esta  mañana de hoy y dijimos:  el Señor te conduzca  hasta  su morada y que brille para tí la  luz eterna.

 Ahora,  frente a tu  féretro,  contaremos tu historia,  recordada Hermana Ana Clara:
Naciste en la población de Don Matías –Antioquia,  el 27 de diciembre del año 1906,  con la gracia y      honor de compartir  tu paisanaje  con el amado   Padre Fundador.
Tu  cristiano hogar lo conformaron  tus Padres Don  José Patrocinio Mejía y Doña Ana Josefa Rojo Peláez;  y sus trece hijos.   Con  tus  hermanos compartiste las alegrías, ternuras y vivencias de una familia numerosa, honesta y cristiana. En ella, un Sacerdote, el Padre Ernesto,  m.x.y.,   y tres religiosas Teresitas que contigo  compartieron la vida misionera: nuestras Hermanas   Virginia , ya fallecida y Esperanza  quien te hizo compañía también en esta casa de Villa María.

Tu pueblo natal, Donmatías  en Antioquia,  en su Parroquia,  te dio  un  día su espacio para  recibir el Sacramento del Bautismo de manos del  Presbítero Leonidas Lopera, cuando sólo completabas un día de nacida  y el Sacramento de la Confirmación,   de manos llustrísimo Señor Maximiliano Crespo, Obispo diocesano,  el 07 de mayo de  1919.

Tu pueblo y tierra  natal, siempre generosos, también te brindaron   acreditados espacios para    recrear y crecer tu inteligencia y cultivar tu vida académica, como fueron los Colegios  de La Merced para tus estudios de Primaria y  el Colegio de María de Yarumal  para tus estudios de Secundaria, titulándote después como Normalista y posteriormente  en Comercio.

Tu vida de misionera  de Santa Teresita la  marcaste  así:  Ingreso el 22 de  septiembre de  1934;  toma de Hábito el 11 de abril de  1935;  Primera Profesión  el 15 de agosto de  1936 y tu Profesión Perpetua en la Casa Madre el  6 de enero de 1943. Desde estos momentos fuiste espejo claro de: fervor,  obediencia respetuosa , exactitud en el cumplimiento del deber, amable,  delicada, servicial, sacrificada y  apostólica.
A partir de tu Primera  Profesión, continuaste el camino misionero, desplegando tus  crecidas  y sólidas dotes pedagógicas  en el apostolado educativo; tu profunda espiritualidad y pertenencia al Instituto como Formadora de Novicias y miembro del Consejo General;   también entraste  en el campo de los asuntos contables   siendo   Ecónoma;  fuiste también secretaria parroquial . En estos espacios de vida  intelectual,  como Maestra,  de vida espiritual como Formadora,  de experiencia   en  economía como Tesorera,  supiste inspirarte en la  presencia  y vivencia de Dios,  para enseñarlo a tus discípulos con evidencia, con energía,  con testimonio, a tus Hermanas, a tus evangelizandos. Así viviste tu itinerario misionero en: las siguientes Comunidades Locales de la Congregación:  Ovejas, Lorica,  en Bolívar y  Córdoba; San José de la Montaña,  Remedios,  Santa Rosa de Osos,  San Rafael,  Zaragoza,  en Antioquia; La Merced en Caldas;  Mogotes en Santander,  Rosas en Cauca;  Salento en Quindío y tus últimos 21 años en esta Casa de la Salud  de  “Villa María.”

Hoy,  cuando unidas a la Iglesia, celebramos este 5ª domínica  de Pascua y acogemos la Palabra del Señor “ Yo soy el Camino, la  Verdad y la Vida y por tanto, nos disponemos  a seguirlo en sus sendas,  tú Hermana Ana Clara, te adelantaste, escuchaste su Voz,  entendiste su Palabra, Él encendió una gran luz, captaste la invitación del Señor y hoy, has llegado a esa Casa en donde estarás   siempre  con Dios. Tú,  Hermana Ana Clara,  hoy recibiste la mirada  iluminada de Cristo,  tu Esposo,  que te permitió ver el camino de amor y aceptar  la invitación que a todos nos hace  Jesús  hoy,  cuando  nos  ha dicho: “ Yo soy el Camino, la Verdad, y la Vida”.

 Goza  tu camino Hermana Ana Clara,  es luminoso,  seguro. Al final ya te encontraste con Jesús. Nosotras queremos recordarte  con tu ejemplo de vida. Espéranos y acompáñanos con tu  intercesión, pues también  esperamos tener la  dicha de ver al Padre que es Vida.

 La Congregación  agradece la vida  y testimonio de la  Hermana Ana Clara,  ora por la felicidad de su Bienaventuranza; de manera  generosa agradece   a su familia que hizo en ella una regia donación  a la Iglesia,   al Instituto de Hermanas Misioneras de Santa Teresita. Espera una fina recompensa para esta Comunidad  Local de Villa María que durante 21 años  la acogió con fraternal cariño,   la acompañó con sobrenatural espíritu de ayuda y servicio,  lo mismo el personal de apoyo, enfermeras, médicos,  que acompañaron su invalidez, gravedad y últimos momentos de su existencia, a nuestras Hermanas Hijas de la Misericordia, a la Familia MAB. Gracias también a nuestros hermanos los Padres Misioneros Javerianos de Yarumal quienes  nos han acompañado y han presidido estas honras fúnebres. Gracias a todos  los  presentes que comparten con la comunidad estos momentos de dolor con la oración.
Que para todos  se hagan vida  estas palabras del Señor en el santo Evangelio de hoy:

Cuando hoy  yo me haya ido y  os haya preparado  el lugar,   vendré otra vez
para  llevaros conmigo,  a fin de que donde  yo esté, estéis  también  vosotros.
Ya conocéis    el camino de ese lugar a donde voy”  Jn 14, 3-4.

Medellín, Antioquia,   20 de abril de 2008.

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HERMANA DORA ALICIA GIL ESCOBAR

Mayo 11 de 2008

 

“ Fieles de Dios, venid  a escuchar, os contaré lo que ha hecho  conmigo.
Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica ni me retiró su favor” . Sal.65.

Hoy  con  la  Iglesia  universal,  estamos  celebrando esta  fiesta  de Pentecostés, cuando el Señor después  de Resucitar  nos dona su  Santo  Espíritu,  celebrando así el nacimiento de la Iglesia , obra del Espíritu Santo. Y nosotras, Misioneras de Santa Teresita, con la gran familia MAB,  la  querida  familia  Gil  Escobar,  unidas a esta fiesta de nuestra Madre la Iglesia,  celebramos también el  nacimiento para el cielo de nuestra Hermana  DORA ALICIA  GIL ESCOBAR ,  cuando ésta   madrugada  en nuestra   Casa-misión de  Abidjan  – Costa de Marfil -  África  Occidental, fue   llamada por el Dueño de la Vida, el Esposo   Divino ,  Jesús,  después  de  padecer por breves días la cruel enfermedad  que terminó con su vida.

Hoy, recordamos de nuevo a Jesús quien después de  decirle a sus Discípulos : “ Les traigo  la  paz, ”  sopló sobre ellos  diciéndoles : “reciban  el Espíritu Santo”. Y  a nostras Misioneras de Santa Teresita,    con nuestras  recordadas Hermanas  que hacen generosa  y edificante presencia  misionera en el África y a la familia  de nuestra Hermana Dora Alicia,  nos está diciendo de  nuevo: “cuando llegue la hora de la muerte para sus escogidos , Él mismo vendrá  a continuar  su propia muerte en la nuestra, pues somos miembros de su  Cuerpo místico.  Y también a  nuestro Padre Fundador: “Qué dicha Hermanas, saber que viviendo en Dios y muriendo con Él,  continuamos la muerte de Jesús, para luego resucitar  como Él… Si Hermanas, aceptar la destrucción que vamos  padeciendo en cada minuto que pasa,  asemejarnos  a su muerte, consepultarnos  con Él,  en la muerte. Y resucitar con Él”. Y es la gracia que se merece  hoy nuestra recordada Hermana   Dora Alicia .

Vamos a la costa Oeste de África, en Abidjan, donde hoy,  fue llamada a la dicha  del cielo  nuestra Hermana Dora Alicia , a quien  sus Hermanas  de Sonsón   la creían cercana por  su próximo  regreso, viaje que ella estaba  tramitando para hacerlo dentro de pocos días , esto es,  en este mismo mes; pero que no pudo hacerlo  porque escuchó el llamado definitivo del Señor , cuando la llamó  para que entrara en la ciudad celestial y, recibiera   ya el  regalo de la gloria  merecida. Porque  ante un severo paludismo africano  no resistió  y en la paz del Señor , rodeada  de sus  Hermanas ,  siendo las   9:30 del día y las 2:30 de  la madruga  hora de Colombia, cuando   “su vida  sufrió la muerte  y con la muerte recibió  la Vida”.

Regresemos a su querida Patria Colombia y, encontrémonos con su historia  familiar, de hogar,  vocacional y apostólica.  Nace en la población de  Balboa –Risaralda,  el  16 de julio de 1950, en el hogar que conformaron sus Padres Don  Aureliano  Gil y Doña  Romelia  Escobar  y donde creció  con sus  10 hermanos , siendo ella la séptima y a quienes recordamos hoy entre ellos: Álvaro, Yolanda,  Luz Margoth,  Elizabeth,  Flor de  Jesús,  Gloria Inés, y para quienes en  estos momentos  renovamos  nuestra gratitud porque le hicieron  a la  Congregación  y a la Iglesia,  una valiosa  donación con su hija y hermana misionera.
Con sus estudios de Primaria y de Secundaria  Normalista,  realizados  en la Escuela  Rafael Zamorano  y Normal    de  Señoritas en Cali,  responde a su llamado a la Vida Consagrada y Misionera, así:  hizo su ingreso en nuestro Instituto el 6 de  enero de 1973;  la Toma de Hábito e iniciación del Noviciado  el 8 de diciembre del mismo año;  su Primera Profesión  el 25 de enero  de 1976 y celebra su  Profesión Perpetua el  11 de abril de  1982.
 Su  familia,  amigos  y todos  los que   desde el espíritu y con   particular asentimiento valoramos  su  vocación  a la Vida religiosa Misionera,    la acompañamos  en    ese recorrido   apostólico  por muchos   lugares de Colombia, de América y del mundo  por sus escenarios misioneros así: El Valle-Chocó;  Santa Rosa del El Oro, Celica , Canelos en el Ecuador;  Wansokou, Abidjan  y Badjoudé en África Occidental, Sonsón en Antioquia , lugares donde dio su respuesta misionera como:  Profesora  y Catequista.. También en Medellín como estudiante de Idiomas , llegando a dominar   el  idioma francés.

Hoy recordamos  su itinerario misionero y  su testimonio como la Hermana   generosamente  misionera,  fraternalmente alegre,  fervorosa y amante  de su Congregación,  y dueña de un fiel testimonio   con  una admirable dimensión: humana,  espiritual,  religiosa,  y misionera, con lo cual dio  gloria a Dios, luchó por al extensión del reino y por llevar  el mensaje del Evangelio  a todos sus  evangelizandos.

Con su breve enfermedad preparó las últimas distancias  de su camino hacia la eternidad, donde era esperada por el  Esposo  Divino, Jesús, quien ya le ha concedido  en la gloria,  el premio  justo y merecido  a su entrega  a los hermanos  que necesitaban  iluminar  y reforzar  su fe  como cristianos e hijos de Dios.

 Para  nuestras Hermanas de Congregación, de la Casa Local de Sonsón , de  la Delegación San José,  con sus evangelizandos de África y Sonsón,  con sus familiares, amigos y bienhechores,  un fraterno acompañamiento desde la oración y nuestra invitación para orar con el  libro sagrado: Ella se hizo grata a Dios , fue amada por Él. Por eso se dio  prisa  a sacarla  de en medio  del  sufrimiento  y del dolor”.

Paz en su tumba.
Y la felicidad de la  Gloria Eterna.

Medellín, Antioquia – Colombia - Sur América, mayo  11 de 2008.

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HERMANA MARÍA LUCILA ARANGO ÁLVAREZ

JULIO  26 -1926- JULIO 26 DE 2008.

 Nos dice San Pablo en su carta a los Corintios:  Aunque nuestra condición física se vaya  deshaciendo, nuestro interior se renueva  día  a día. Y una tribulación pasajera y  liviana  produce un inmenso e incalculable tesoro de gloria.

 Ayer, cuando  la Iglesia  celebraba  la fiesta  de nuestros queridos  santos Joaquín y Ana, Padres  de la  Santísima  Virgen   María, siendo  las  7:30 de la noche, nuestra querida Hermana   María  Lucila, desde el  interior de
de su alma  buena y  fielmente   consagrada le decía al Señor y Dueño de su vida:  “Aquí estoy pues me has  llamado”. Sí, es  este el día  mariano  en  el cual  orábamos a la  Madre del cielo, modelo  de  almas consagradas,  y de quien recibimos una invitación personal,  también nuestra recordada Hermana  María Lucila,  de seguir su ejemplo de Consagración  total  a la Persona y a la Obra de su Hijo, para  servirle y  responder al misterio de la  Redención en el apostolado misionero.

Encontrémonos con  la vida de nuestra  recordada  Hermana María Lucila: desde sus primeros momentos  de vida  hasta hoy , cuando ya goza en el Cielo de su eternidad feliz y bien merecida.

Nació en   Betulia-Antioquia,  querida población  dueña de sus nombre bíblicos,  pues anteriormente  se llamó San Mateo y quien por su desarrollo agrícola  es  llamada hoy  ”Pueblo de Parceleros”  y “Amigo de la Ecología”. Sí, en  Betulia, donde  el hogar es un santuario que enaltece la unión familiar, vigila y guarda las buenos costumbres , respeta y hace crecer en la fe  a todos y cada uno de sus miembros.
Su cuna se meció en el  hermoso y cristiano hogar que formaron sus Padres Don Isaac Arango Londoño y Doña Julia Rosa Álvarez  Álvarez,  y donde vio la gran luz del día,  aquel  26 de julio de 1926, ocupando  el 6º lugar entre  sus ocho hermanos.
Fue bautizada  a los pocos días  de nacida,  por el Padre Alfonso  Patiño G., en su templo parroquial y Confirmada el día 22 de mayo de 1928, por  el Ilustrísimo Señor Francisco  Cristóbal Toro, Obispo de Santafé  de Antioquia y Jericó.

Allí creció, gozando  de las bondades de su entorno familiar, social y ecológico; cursó sus estudios de Primaria y parte de la Secundaria en el Colegio de su pueblo natal, de donde salió para responder al llamado vocacional como Misionera de Santa Teresita.
Recordemos su  itinerario  vocacional y misionero así: el día 1º de  Enero de 1945,  hace su ingreso a nuestra Congregación. Confirmando su vocación y fidelidad,  y manifestando muchos deseos de consagrarse al Señor,  hace su  Toma de Hábito el 26 de Julio de mismo año y su Primera Profesión el 3 de agosto de 1946, culminado con su Profesión Perpetua  el día 28 de octubre de 1949 celebrada en la ciudad de Magangué - Bolívar.

Enmarquemos su vida religiosa desde aquel  3 de agosto de  1946, cuando en la Casa Madre inicia su vida de Consagrada, pues en este día de su Profesión, recibe también el nombramiento que le permite iniciar su larga jornada misionera  en su Primera Misión en Yarumal – Antioquia - Seminario de  Misiones. Después de algunos años, continúa su itinerario misionero por  otros lugares como:  Lorica en Córdoba;  San José de La Montaña y La América- Medellín en Antioquia; pasa  de allí  a Magangué en Bolívar ; de  aquí al Seminario de Santa Rosa de Osos;  y  sigue después a la hermana República del Ecuador donde perpetúa su apostolado misionero, donde con fieles  recuerdos dejó profundas, agradecidas e imborrables memorias; donde con su alegría inagotable, graciosa, festiva, su amor generoso y oblativo, sus miles de jornadas misioneras  con su mensaje de conversión, de amor a Dios y a su Madre Santísima,  de unidad para todos sus evangelizandos,  donde  el  Quichua fue su segunda lengua,  marcó  profundas huellas en aquellos pueblos y ciudades ecuatorianas así: El Cisne,  Santa Rosa-El Oro,  Celica,  Canelos.   Pero es de advertir que allí no terminó su jornada misionera, porque regresa a Colombia a esta Casa de  la Salud Villa Miguel Ángel y, donde  esta querida Comunidad Local custodia  con su    fraterno y delicado cariño sus últimos años, sus últimos  días,  su enfermedad y un  último  momento, precisamente ayer cuando  exhaló su último suspiro de vida.

Había terminado ya su vida misionera, su jornada de fidelidad, oración y cumplimiento del deber; la Hermana siempre alegre, oportuna,  permanentemente sonriente y oportunamente graciosa porque  en rolaba en su  jocosidad:  digna, seria, respetuosa, ocurrente   diálogo, su respuesta,  su mensaje, su   sabrosa conversación, su cortesía  y  sus momentos de encuentro con  los demás.

Hoy su familia, sobrinos, sobrinas y demás familiares, reciban de la Congregación de Hermanas Misioneras de Santa Teresita un sincero y orante agradecimiento porque en ella,  Ustedes  le hicieron a la Iglesia y al Instituto,  un valioso regalo. Esperen de ella igual que nosotras  y sus evangelizandos, su generosa intercesión.
Para nuestras queridas Hermanas de esta Casa de la Salud Villa Miguel Ángel.,  un Dios les pague  fervoroso  porque   la acogida fraterna que le brindaron,  fue siempre: generosa,  con intenciones  de darle alivio,  cercanía, comodidad,  y acompañamiento.
A nuestros hermanos los Misioneros Javerianos de Yarumal, también nuestro Dios les pague, por compartir con nosotras estos momentos de fe, dolor y de plegaria mediante la fervorosa Celebración Litúrgica de estas Honras Fúnebres;  a nuestras Hermanas:  las Hijas de Nuestra Señora de las  Misericordias,   y  Auxiliadoras de Cristo Sacerdote, un sincero Dios les pague  y a nuestras Hermanas que han llegado  de las Comunidades vecinas gracias, por este encuentro fraterno en el dolor; a todos los presentes y al personal de Apoyo y médico que con tanto amor  asistieron a nuestra querida Hermana María Lucila,  que el Buen Dios les recompense Paternalmente.

Terminemos,    teniendo la  intención  de hacer  vida, recuerdo  fiel  y orante,    la escucha de  estas palabras  de la liturgia de difuntos   por    nuestra Hermana  María  Lucila  ya en  la eternidad de Dios cuando nos dicen:

“Te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi Salvación”; “ Dios mío  yo te ensalzo”

Y  de nuevo por nuestra querida Hermana María Lucila digámosle al Señor:
Condúcela  hacia las fuentes tranquilas del Paraíso y hazla recostar en las praderas de  Tu Reino.

 

En  la Casa de la Salud , Villa Miguel Ángel, Medellín, 27 de Julio de 2008.

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HERMANA MARÍA NICÉFORA  MONTOYA  BETANCUR

SEPTIEMBRE 19 de 2008.

Querida y recordada Hermana Nice, como  familiarmente te llamábamos:

En este viernes de  20 de septiembre, cuando el mundo afectivo  y amoroso,
celebra  desde los sentimientos  del corazón, y la fraternidad, el día del  “Amor  y la   Amistad, “ Jesús , el Buen Dios del  Amor, con quien sellaste tu
amistad, consagrándote a Él en la vida misionera,  también  te ha llamado, para bendecir con el cielo prometido aquella alianza de Amor, ese  pacto  amoroso que  viviste  con  tu respuesta de fidelidad a lo largo de  tus 68 años  de  Vida Consagrada.
Y hoy con las palabras  del Evangelista Juan,  a ti, a cada uno de los miembros de la Congregación, de tu querida familia y de todos los presentes,
nos dice el amado Jesús: “como el Padre me amó, así también os he amado yo:  permanezcan en mi amor. Yo no les llamo servidores,  porque un servidor no  sabe  lo que hace su patrón. Los llamo amigos porque les  he
dado a conocer, todo lo que aprendí de mi Padre. Juan 15,  14-15.

Fue la  población de San Antonio de Prado, la vecina fiel  de esta gran ciudad de Medellín,  quien le prestó sus  fértiles predios,  sus brillantes horizontes mañaneros,  sus bosque s y riquezas forestales,  su generosa vecindad  a la  populosa  ciudad,  a la gran Capital de la Montaña, -Medellín,  para que tus caros padres Don  Joaquín Montoya  Jiménez y Doña  Ana Francisca Betancur, plantaran su hogar  y allí, floreciera un hermoso  jardín de   12 hijos , donde tú fuiste  la cuarta y espléndida  flor que con tu aroma jovial, alegre y simpático,  llegaste a enternecerlos y a llenar de arrullos, aquel  16 de noviembre de 1916.
Este mismo día te llevaron al templo  donde el Párroco, Presbítero   Carlos Gómez, te  hizo cristiana con el Sacramento del Bautismo y,  en el mismo Templo,   a los 2 años, recibiste  el sacramento de la Confirmación de manos del Señor  Obispo de Medellín.

Después de tu primera niñez,  y compartir  alegrías infantiles con tus  hermanos, iniciaste  tu etapa de  formación académica así, tus estudios de Primaria en la Escuela de tu pueblo natal,  y que continuarías después con los primeros años de estudios de Secundaria en  el Colegio de María Auxiliadora  de  Medellín    culminándolos  después  con  énfasis en  Pedagogía en la Normal María Inmaculada de San José de la Montaña .-Antioquia.
Querida Hermana Nicéfora: caminemos ahora por  el espacio y jornadas  juveniles, espirituales y vocacionales, cuando el Señor  te llamó  para que fueras  su Esposa y Consagrada  para trabajar por la extensión de Su Reino,  y fueras sin descanso por los senderos misioneros.
El Padre Párroco  de la Iglesia de San Antonio de Prado , certificó sobre tu vida  de joven el día  25 de mayo de 1942 así:  “Conozco a la Señorita  María Nicéfora Montoya,  ha observado muy buena conducta moral y religiosa,  frecuenta los Sacramentos  de la Penitencia y Comunión y ha manifestado inclinación a la   vida religiosa.
Ya habías decidido  seguir a Jesús, como Consagrada y Misionera;  llegaste entonces a nuestra Congregación, para iniciar tu Proceso Formativo el día  27 de julio de  1942. Hiciste tu Toma de Hábito e iniciación del Noviciado el día 11de  febrero de  de 1943. La fecha de tu  Primera Profesión  el 12 de febrero de 1944 y, en  la Casa Local de El Jordán-Antioquia,  tu Profesión Perpetua, ya en abierto campo misionero,  el  día 15 de agosto de  1949.

Después de tu Primera Profesión, iniciaste tu recorrido  como Misionera de Santa Teresita con el nombre de Hermana Magdalena desde el año 1944 hasta 1984. Con seria, dedicada, lucida y  eficiente  profesionalidad, caminaste en el apostolado educativo, como Maestra de Primaria y como Directora en:  El Jordán, San Carlos,  San José de La Montaña,  Caucasia, Zaragoza  Betulia,  y La América -Medellín en Antioquia; también en  Casabe,  Galerazamba,  Planta  Rica,  Barranquilla, Cartagena, Sabanalarga   en  la Costa Atlántica; San Pedro de la Bendita y Santa Rosa –El Oro en Ecuador;  Puerto Boyacá en Boyacá;  Cali y La Victoria en el Valle del Cauca.; también ya fuera de las aulas, te hiciste   una hábil y ordenada,  servidora  generosa  y detallista  ama de casa. Y terminaste tu jornada en esta Casa de la Salud  “Villa Miguel Ángel”, donde tus Hermanas, el grupo de  Apoyo y Enfermeras,  hoy deshojan el libro de los recuerdos,  te  agradecen, te solicitan por tu cariño,  tus bondades, tus señales de cortesía, cultura, delicadeza   y fraternidad y a quienes hoy, en este momento la Congregación les manifiesta una especial y sincera gratitud, con un fervoroso  Dios les pague , por todo lo que hicieron en bien de nuestra  Hermana Nicéfora.

Cuando celebraste tus  50 Años de vida Consagrada y misionera,  te decían tus Superioras Mayores así:  “ Esta celebración es la realidad de una vida que ha pasado sus segundos, minutos,  horas, días,  meses y años,  reproduciendo amor  para entregarlo con entusiasmo  a todos y cada uno de  tus hermanos que te fueron  encomendados,  entregándote íntegra y totalmente al servicio de  Dios,  inmerso en cada  ser humano y a quienes  evangelizaste.

En el apostolado educativo fuiste una campana que con sus tañidos  llevaste a tus  alumnos : suficientes y sólidos motivos  para que crecieran  en la fe,  primero y,  después,   rompieran con las barreras de la ignorancia,  se moldearan  como positivos miembros  para su familia, la sociedad y la Patria que tanto amabas y la hacías amar y respetar,  sí, ellos como ciudadanos de bien,  de principios cristinos, morales y cívicos.
 Tus alumnos pudieron gustar  tu hoja de vida como  Maestra: hábil,  fervorosa, responsable,  exigente dedicada, ingeniosa, creativa, pedagoga eficaz, conocedora y amante de la  ciencia. Hoy, cuando conozcan  la noticia de tu viaje a la Eternidad: cuantos dirán:  se ha ido mi Maestra Misionera,  que me enseñó no sólo la ciencia humana de las letras y los números, los signos y  las reglas,  sino la orientadora  de almas y conductora  de niños, jóvenes,   hacia la meta de una vida  para certificarlos con el diploma de la gracia , de  la dignidad moral y cristiana,  de los valores  del saber y del hacer . Otro dirá:   luchó por mí,  porque quiso hacerme una persona de bien,  que Dios le haya  recompensado con el galardón de la gloria. Que Dios premie también su vida con  un Diplomado de Honor  que Éll, pudo ofrecerle ya en el cielo  y que se llamará : Bienaventuranza Eterna.

En su nombre, en el nombre de nuestra Madre Aminta Gómez Vega, nuestra Superiora General, Maadre Fabiola H.E., y Herman Beatriz M.A.,  quienes se hallan ausentes,  .agradecemos este acompañamiento a  todos los presentes en esas Honras Fúnebres: a su familia porque fue valiosa la donación que en ella le hicieron al Instituto y a la Iglesia Misionera;  a los miembros de la Familia  MAB: los Padres Misioneros Javerianos de Yaumal y quienes  han  presidido estas  solemnes Honras Fúnebres, y la  Santa Misa, a nuestras Hermanas las Hijas de   Nuestra  Señora de Las Misericordias,  a nuestras Hermanas Auxiliadoras de  Cristo Sacerdote; a la  Comunidad Local de   Villa Miguel Ángel y su personal de Apoyo, a los Médicos que la trataron y a todos los que en estos momentos  nos acompañan en esta sentida pena.

Con el  escritor  sagrado  que alimenta la liturgia para este día, frente a estos restos mortales de nuestra Hermana María Nicéfora,   meditemos  su  mensaje cuando nos dice en la  liturgia de hoy:  “los vivientes de esta tierra  son como el hombre terrenal, pero los que alcanzan el cielo  son como el hombre del cielo.  Y del mismo modo que ahora llevamos la  imagen del hombre terrenal, llevaremos también  la imagen del hombre celestial.1.Corintios 1548, 49..

Y haciendo un fiel recuerdo del amado padre Fundador, también meditemos en estas palabras que nos dedica en   M.T.E. Nº 80, cuando  dice:  Esperemos tranquilos la hora, pues Cristo, que jamás se separa del alma justa, mucho menos  se separará  en el momento de nuestra muerte, pues es como la suya propia. Qué consuelo y qué estímulo,  para  vivir  con Él y morir con Él.”

Medellín- Antioquia,  septiembre 21 de 2008

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HERMANA ELISA FRANCISCA GARCÍA BADEL (Hna. Angelina)

Nos dice el Padre  Fundador: El Misionero , al  sumergirse en Cristo,  su vida es    un  Vivir con Cristo, un morir en y con Cristo y  Resucitar con  Él.” Esto es,  su  muerte ,  como  acto  humano   responsable  frente a Dios .Jesús no eludió  el acto de morir como criatura frente a su Padre Dios  Su muerte es obediencia,  Proyecto del Padre”.

Y por  el querer de Dios, nos encontramos  hoy frente a la respuesta que dio ante el   último llamado que Dios  hizo a nuestra Hermana Elisa  Francisca García Badel  ( Hermana Angelina de Santa Teresita ) siendo éste, su último
acto de obediencia.

Encontrémonos con su paso prolongado en el tiempo:  como hija de Dios, en su dulce y tierno hogar y   en nuestro  amado Instituto. Para sus padres, Don  Héctor   Alejandro García González  y  Doña  María  Abad  Badel  Buelvas,  fue el  mejor    Aguinaldo para  su familia,  establecida   en  Ovejas - Sucre,  cuando llegó   para  alegrar   su  cristiano  hogar   el  23  de  diciembre  del   año   1909,  esta cuarta hija  quien  formó parte  de los 18 hijos que recibieron como bendición  del Todopoderoso y quienes  dieron  una  fuerte formación cristiana; ella,   fue  bautizada en    la   Iglesia Parroquial de San Francisco de Asís de su pueblo natal  por su Párroco, el  Padre  Ramón González  Mora ,  el 13 de abril del siguiente año y Confirmada en la misma  Parroquia a sus 4 años de edad.

De su respuesta a  la cultura intelectual,  que  le ofrecieron sus padres, podemos decir que para sus estudios de Primaria,  sus  padres le llevaron  el Profesor a su casa, y los estudios de Secundaria –Bachillerato,  en la Isla de Curazao  - Antillas Holandesas. Después de  de estos estudios, hizo su especialización en  Música  y Culinaria. Por eso en la Comunidad fue excelente su desempeño como Pianista  y Profesora de Música en  nuestros Colegios y Escuelas y fue para ella,  un elemento importante   su formación  musical que afinó su voz y que utilizó ampliamente en la Catequesis.
Consideremos ahora, su vida vocacional: la  Congregación, la recibe cuando hace su ingreso  el día 03 de  agosto de  de 1943; en esta ocasión presenta una certificación del Señor Cura Párroco de Ovejas-Bolívar, en el cual  el Sacerdote Certifica que la Señorita Elisa  Francisca García Badel ha observado  siempre intachable conducta y ha procedido en todo  de acuerdo  con  su Párroco en su  marcha hacia el  Convento. En constancia se expide el presente certificado en Ovejas-Bolívar  en  agosto  de 1943 y firmado  por   el Padre Vicente Caviedes.

Hace su  Toma de Hábito e iniciación del  Noviciado, el 12 de febrero de 1944; su  Primera Profesión  el 12 de Febrero de 1945 y  su Profesión Perpetua , también en la Casa Madre el  día 06 de Enero de  1949.
Así,  con su espíritu siempre alegre, abierto, dinámico y pudiéramos decir  de una  notoria simpatía,  dio su respuesta misionera en las siguientes Comunidades  Locales de la Congregación:  En Antioquia: San Rafael,  Casa Madre  como Corista, San José de La Montaña, San Jerónimo;  en la Costa Atlántica: Barranquilla,  Sabanalarga,  Tolú, Villa Teresita . Al quedar sola su mamacita, ya anciana y enferma,  necesita volver a su casa para cuidarla y atenderla,  por lo cual, solicita  este permiso  a la Congregación, mediante el Indulto de Exclaustración. Recibida la respuesta a su solicitud de Exclaustración,  va a Sincelejo para cuidar a su mamá anciana y enferma, por espacio  de tres años, regresando a la Congregación en el año de 1976. Después pasa a Mogotes  en Santander y a  La Victoria en el Valle del Cauca. Y finalmente  regresa a la  Casa de la Salud Villa María.

Recordémosla  en su trato familiar, alegre,  espontáneo y fraterno;  manifestó siempre  ese espíritu  despejado,  simpático  y siempre cercano que amerita a nuestros queridos hermanos  Costeños;  su voz vibrante, sonora y artística le permitió  organizar  coros estudiantiles en nuestros Centros Educativos de Primaria y Secundaria, siendo este arte, un regio  elemento  y    arma  eficiente  para su trabajo  pedagógico   y  el apostolado de la Catequesis. Por eso digamos cuanto fue el  pesar ,   al verla  en  sus últimos días, en un silencio profundo, se  cerraron  la garganta y los labios de  esa vida  comunicativa y abierta.

En cuanto a su enfermedad última, motivada por una afección bronquial, acompañada de un  marcado decaimiento y de un desinterés por las  cosas,  por sus Hermanas,  por su propia persona.
 Fue declinando, fue cerrando sus ojos,  nada advertía de lo que a su alrededor  ocurría. Un perfilado rostro, silencioso,  sin sonrisa, sin palabras, sin miradas, pero siempre con Ella  ese Dios  que Paternalmente le señalaba su último momento, sí , hoy   18 de octubre de 2008, siendo las 5:15 de la madrugara.

Agradecemos  la meritoria labor de nuestras  Hermanas de la Casa de la Salud  de Villa María, quienes la acompañaron en su  fatigoso camino, con bondadosa y generosa hermandad, , con los buenos y oportunos cuidados, con su cercanía  que hablaba de:  oración , cariño,  fraternidad y bien en el Señor.
También  mucha gratitud para el grupo de enfermeras  y demás miembros del grupo de Apoyo, quienes día y noche velaron  y  la  acompañaron  hasta sus últimos momentos.
Agradecemos también  la oportuna, fiel fervorosa y fraterna  presencia de nuestros hermanos los Misioneros Javerianos de Yarumal y quienes ahora presiden estas honras fúnebres; gracias también  a nuestras Hermanas las Hijas de la Misericordia  por su respuesta fraterna y generosa, a nuestras Hermanas  Auxiliadoras  de Cristo Sacerdote, y a sus familiares quienes    han llegado para a acompañar   a su recordada Hermana  Elisa, en su última partida.  

Con  un recuerdo de su meritoria vida,  como cristiana  y como Misionera de Santa Teresita,  despidamos a nuestra querida Hermana  Elisa Francisca García Badel,  en su partida al cielo,  con estas palabras del Libro Sagrado :
“Las almas de los justos están en las  manos  de  Dios  y el  tormento no los alcanza”. Sab. 3,1.

Casa de  la Salud, Villa María, Medellín,  octubre 18  de 2008

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HERMANA MÉLIDA LARA OSPINA (Hna Paulina)

Esperé en Yavé y Él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor. .Sal. 40,2.

Nos encontramos en la presencia del Señor y frente a los despojos mortales de nuestra Hermana Mélida Lara Ospina pero  este encuentro  con ella, hoy, ya  no es  motivo de un arribo, de una llegada,  de un saludo y bienvenida,  es el Encuentro  final porque  ya ha  salido hacia la   Bienaventuranza  sin fin  de la vida Eterna.

Recordemos  el itinerario de su vida humana , cristiana y  consagrada-misionera. Nace el en Corregimiento d  e  Salónica-Municipio de Riofrío –Valle del Cauca,  el 30 de octubre de  1939, en el  querido hogar de  Don Uladislao  Lara Calderón y Doña María de Los Ángeles Ospina Suaza. A los dos meses,  recibe el Sacramento  del Bautismo en la Iglesia Parroquial  de Santa María Magdalena,  de manos del  Presbítero  Nemesio  A. Rodríguez E.. quien a la vez certifica que   recibió el Sacramento de la Confirmación, en la misma Iglesia  parroquial , en febrero de 1940, de manos del  Señor Obispo de Cali, Monseñor  Luis Adriano Díaz..

Sus padres cambiaron de domicilio y se trasladaron  a La Tebaida-Quindío. Allí  nuestra Hermana, sigue  creciendo, en compañía de   sus 14 hermanos,  entre los que ocupó el 4º lugar, y en el Colegio  de Santa Teresita, regentado por la Congregación , cursa sus estudios de Primaria y Secundaria ( Bachillerato  Comercial).

Muy joven todavía, al sentir su llamado  vocacional, se  comunica con la Superiora General de nuestra Congregación, se inicia el  acompañamiento  vocacional y, al diligenciar  un Formulario para las Aspirantes , al ser preguntada sobre lo motivos que  la impulsaron a ello,  respondió: “el amor y la gratitud  para con Jesús”, esto ocurrió  el 17 de noviembre de 1959.

Con esta decisión vocacional,  es recibida en nuestra Congregación y hace su ingreso  el día 6 de  enero   de 1960, trayendo de su  Párroco en La Tebaida  la siguiente Certificación,  manifestando:   “que conoce a la Señorita  Mélida Lara  Ospina y le consta de su  excelente buena  conducta y de la ejemplaridad  de sus costumbres”. Fechada en La Tebaida, diciembre 10 de 1959.
Continuando su proceso  formativo, hace su  Toma de  Hábito el 3 de agosto de  1962: su Profesión Temporal el 17 de  noviembre de 1963 y la  Profesión  Perpetua   también  en nuestra Casa Madre,  el 15 de  octubre  de 1969.

Retomemos  su vida en el  aspecto intelectual y profesional que lo acrecentó ya como Religiosa y Profesora en el Instituto así:  con base en  sus estudios de Bachillerato  y de Comercio en La Tebaida,-Quindío,  realizó sus estudios Normalistas  en  la Escuela Normal Santa Teresita de Sabanalarga-Atlántico, para luego complementarlos  con estudios de Profesionalización en la Normal  Genoveva Díaz de-San Jerónimo-Antioquia. Estos estudios fueron fundamento y sólida base  para su rica  actividad  misionera  en la Catequesis Parroquial y en el apostolado educativo  y misiones itinerantes.

Al  hablar de su  amplio escenario para su proyección apostólica  y misionera,  recorramos con ella y pasemos por las Comunidades Locales  en donde  hizo presencia como miembro  activo de la Congregación así:  en el Departamento de Sucre:Tolú;  en Bolívar: Magangue; en el Atlántico: Luruaco, Barranquilla; en Boyacá: Puerto Boyacá, Cubará;  en Antioquia: San Rafael; en Norte de Santander : Labateca, Mogotes y su último centro misionero  Toledo en Norte de Santander. Allí,  al     sentir la necesidad  de someterse   a un tratamiento médico y decir  tomarse un breve descanso  con su familia, digámoslo así, pudo  meditar  también  desde su interior  e inspirada por  Dios quien ya  sabía dónde se encontraría  definitivamente  con  Ella, también  le  inspiraría  estos sentimientos filiales: “quiero Amado mío, en cada latido de mi corazón despierto,  renovaros mi ofrenda de  amor,  mientras viva, hasta morir. M.T.E Nº73.
Con estos motivos , viajó a Medellín y luego a Cali con el plan de regresar a Medellín y someterse al tratamiento  médico. Y fue allí en la ciudad de Cali – Valle del   Cauca,   donde el  Señor le hizo la última llamada y le señaló su lugar definitivo, ese cielo que le había merecido su entrega a sus hermanos : amorosa, virtuosa, generosa, alegre, orante, fraterna y  siempre apostólica. Gravemente enferma,  fue recluída  en la Clínica Versalles, para ser atendida por su grave enfermedad que le ameritó llegar hasta los cuidados intensivos. Estando en esta situación, llegan  de La Tebaida las Hermana  Nora Inés Ochoa Medina,  y  desde  Medellín la Madre Aminta Gómez Vega, Superiora General,  y  la Hermana Noemí Pesantes Aguilar, Consejera General,   quienes  con su familia, la acompañan   en  sus momentos de gravedad, de inconciencia , buscan para ella el auxilio del  Sacramento de la   Santa Unción de los enfermos,  que le es administrado por el Padre  William Bustamente, Sacerdote Carmelita,  sigue  en su estado de gravedad,  y,   llegada la última hora, 8:00 de la noche del 16 de Octubre de esta año 2008,  ante  el duro y sentido  dolor de sus hermanas, sobrinos y familiares,  de sus Hermanas Teresitas, de nuestras Hermanas Las Hijas de Nuestra Señora   de Las  Misericordias,  entrega su alma al Creador.

La Congregación conoce esta noticia, y ora por sus intenciones; nuestras Hermanas de: La Tebaida, Pijao en el Quindío, y La Victoria, Valle del Cauca, inmediatamente llegan  a orar frente a sus restos mortales.
Velados  sus restos mortales , y celebradas su honras fúnebres,  es sometida al proceso de Cremación; después son llevados a La Tebaida-Quindío donde la esperan sus Hermanas,  compañeras de estudio y amigos, para rendirle también su homenaje de despedida. De allí llegan a esta ciudad para acompañarla también con la plegaria solemne de la Santa Misa  que ahora celebramos.

 Acompañémosla entonces orando  desde nuestro contrito y fraterno corazón  estas palabras que ya el salmista: puso en sus labios  al ingresar  a  la gloria de Dios Padre:

“Yo me alegro y exulto en Ti , canto salmos  a tu Nombre , ¡ Oh Altísimo !

 Medellín, octubre  20 de 2008.

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