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Declaración año de la Gratitud y la Solidaridad.

Circular de la Madre Aminta Gómez Vega
Con ocasión de los 80 años de presencia Misionera del Instituto de Hermanas Misioneras de
Santa Teresita del Niño Jesús.

 

A SOLO DIOS EL HONORY LA GLORIA
Prot. No. 1755  /08

A los miembros de la Congregación de Hermanas
               Misioneras de Santa Teresita

 

CIRCULAR   18

Asunto: DECLARACIÓN oficial del  AÑO DE LA GRATITUDcon motivo  DE LOS 80 AÑOS DE EXISTENCIA
DE NUESTRO INSTITUTO. .

 

Muy queridas Hermanas:

“Bendigo al SEÑOR en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
 yo me enorgullezco del SEÑOR:
que lo escuchen los humildes y se alegren;
   proclamad conmigo la grandeza del SEÑOR,
ensalcemos juntos su nombre” ( Sal 34, 2-4)

Nuestras lenguas y nuestros corazones exultan de alegría al contemplar la grandeza del Señor sobre nuestro Instituto; nuestras manos se elevan a Dios en una plegaria victoreada y jubilosa porque el Señor se presenta para que lo contemplemos a través de su bondad derramada sobre sus hijas.
Sí , “ Contempladlo y quedaréis radiantes” al evocar y repasar las acciones del Señor  detente en aquellas de la que tienes ya experiencia. Recuerda los momentos de la vida de tu Instituto  que ya has experimentado… y susurra  dulce y alegremente GRACIAS SEÑOR…
“Contempladlo y quedaréis radiantes” (v 6) Un texto del Éxodo recuerda el rostro radiante de Moisés cuando se encontraba con el Señor: Cuando Moisés bajó del monte Sinal llevaba las dos losas de la alianza en la mano; no sabía que tenía radiante la cara de haber hablado con el Señor .Pero Aarón y todos los israelitas vieron a Moisés con la cara radiante, y no se atrevieron a acercarse a él. Cuando Moisés acudía al Señor para hablar con él, se quitaba el velo hasta la salida. Cuando salía comunicaba a los israelitas lo que le habían mandado. Los israelitas veían la cara radiante, y Moisés se volvía a echar el velo por la cara, hasta que volvía a hablar con Dios. (Ex 34, 29-35).
Hagamos una retrospección interior e imaginaria y  contemplemos el  rostro de nuestro Padre Fundador al bajar del  “cenáculo” donde cada amanecer y anochecer se fundía en un solo corazón con el de Dios mismo para divisar el mundo creado y recibir las mociones del Espíritu Santo, que luego compartiría con sus Sacerdotes, sería motivo de meditación y de pensar en los medios para salvar las almas que  eran su pasión y su tarea, y entre estos medios nuestra existencia prolongada y misionera…
Contemplémosle y en él, el rostro del Señor trabajando junto a él:

  1. De Seminarista en Santa Fe de Antioquia, en 1911, leyendo, asimilando, profundizando en la lectura de la Historia de un Alma, dejándose llevar por las mociones del Espíritu Santo como una “ anunciación” que fecundara una vida que luego nacería para el bien de la Iglesia universal. Allí se empezó a templar su alma de apóstol. Allí se marcó como “Caballero de Cristo y de las almas”.
  2. 29 de noviembre de 1914, recibió la unción Sacerdotal de manos del Excelentísimo Señor Crespo. Sacerdote y Misionero para siempre.
  3. En abril de 1915, recibió con gran piedad y  fe su  primera obediencia: Coadjutor en la Parroquia de Valdivia y misionero de las regiones bañadas por el bajo Cauca antioqueño, abarcando ambas riberas en las que estaban asentados los dos municipios de Cáceres y Margento con una multitud de agregaciones clavadas en la selva virgen. La enfermedad le agotó pero esto no fue obstáculo para ir de rincón en rincón en la enmarañada selva donde lo esperaban las almas enfermas de sus hijos espirituales. “… Salvar esas almas de los mundos nuevos”!. Exclama con corazón llenos de celo.
  4. Veámoslo de Párroco en Santa Isabel y El Tigre, nueva parroquia en 1917, al pie del sagrario oraba: “Manda Señor Misioneros”.En diciembre de 1918, a Remedios y allí al igual que en la anterior se internaba en la inmensa selva en busca de las almas… Sobre los copos de las selvas milenarias, su espíritu se levantaba y no cejaba de gritar: … Envía operarios a su mies! Veía lo extenso de la  Patria y del mundo necesitado del Dios desconocido. Su alma no tenía descanso a pesar de que el paludismo lo minaba. Luego en Remedios con nuevos bríos para continuar combatiendo el error, el vicio y el pecado.
  5. El 19 de enero de 1924, el joven Sacerdote recibía la noticia de ser nombrado Obispo de Santa Rosa, 27 de mayo fue preconizado Obispo y el 3 de agosto fue revestido de la plenitud del sacerdocio en la Basílica menor de Bogotá.
  6. Revestido de la plenitud del sacerdocio, comprendía mejor las palabras del Señor: “la mies es mucha, los operarios pocos, rogad al dueño de la mies…” y oraba sin cesar horas y horas al pie del Sagrario en espera de que pudiera ver multitud de obreros evangélicos trabajando en la viña de las almas.
  7. Empieza a destacarse la figura del fundador. Celo tan ardiente de este pecho, necesitaba difundirse y prolongarse en una generación tan numerosa como las estrella del cielo, como las arenas del mar.
  8. El celo misionero lo devoraba día y noche. Las noticias de los Padres que mandaba a misionar por las regiones bañadas por el Cauca, lo quemaba. Así escribía al Padre Abigail, su confidente: … “Salvar las almas… Ya sabe que no me preocupa otra cosa sino las almas. Esas almas redimidas con la sangre de Cristo! Esas almas que se pierden, esas almas que me causan sed esas almas que me desvelan…”
  9. A fines de enero de 1927 en los retiros del Clero, oró con tanto fervor  y tan intensamente, consultando con Dios sus audaces proyectos y la magnitud de sus obra soñada; comunicó a sus asesores, estos lo apoyaron, solicitaron los debidos permisos y el 29 de junio de 1927 daba el Señor Builes el decreto de fundación del Seminario de Misiones en la ciudad de Yarumal, el cual se abrió el 3 de Julio siguiente con un personal de cinco alumnos y tres profesores en una vieja casa  a la salida de Yarumal.
  10. Dos años después  demandando oraciones y luces y solicitando oraciónes a las monjas de Santa Clara, funda nuestra Congregación de Hnas. Misioneras de Santa Teresita del Niño Jesús, el 11 de abril de 1929, fruto de sus correrías apostólicas, de palpar la necesidad de  Vírgenes consagradas a Dios que, con ternura de madres y abnegación de mártires, como Santa Teresita, fueran por el mundo,  enseñando   a las gentes el Catecismo, prepararan  para el bautismo y la sagrada Comunión, en fin la catequización de los salvaje y semisalvajes, en las orillas de los ríos y en las regiones que sufren escasez de Sacerdote”…
  11. Y su celo ardiente no se detiene y el 11 de abril de 1939, funda la Congregación de Teresitas Contemplativas, el 11 de octubre de 1951 las Hijas de la Misericordia… Sin descuidar sus deberes episcopales dedica parte de su tiempo a la formación de sus hijos e hijas infundiéndole el amor a Dios y el celo por las almas…

“Contempladlo y quedaréis radiantes” Sí contemplémosle como Sacerdote, como Obispo, como Fundador… como hombre luchando las grandes batallas de la fe y de la Iglesia, y dejemos hasta acá la historia de la figura de un hombre extraordinario, nuestro Fundador, y en él contemplemos la acción de Dios en la historia de nuestro Instituto.
“Contempladlo y quedaréis radiantes” Sí en el  comienzo de nuestra historia ,hoy; realidad y edad dorada, 80 años. Presencia en 3 Continentes, con mirada temprana hacia el continente Asiático: Nace ésta obra de Dios,  en un hogar de Remedios (Antioquia) en el corazón de Ana Teresa Restrepo J.,  joven en la cual el Señor Obispo, fijó su atención como fundadora y quien contestó a la  invitación del Fundador: “no soy dueña de mi voluntad y si Dios me quiere, estoy dispuesta y pronta  ayudarle…” Seis Señoritas más la acompañarían como cimiento del Instituto que fue marcado con su tenacidad, con las virtudes trazadas por su propio carácter, por las bondades divinas recibidas y por el deseo como el Fundador de que se extendiera por todo el mundo y salvar millones de miles de almas. Junto con la Madre Concepción (Julia Hoyos H.) y la Madre Ángela (María Moreno) en el silencio, el sacrificio, el cumplimiento de su deber, la oración y el apostolado, la exhortación a la santidad, se construyeron las bases de una Congregación que vive y palpita hoy en el corazón de la Iglesia misionera marcada sólo por la bondad, el amor y la misericordia de Dios que hoy canta alborozada: Gustad y ved qué bueno es el SEÑOR, dichoso el que se acoge a Él. Es el disfrute de los bienes y de ellos o por ellos asciende a gustar al SEÑOR que se hace patente hoy en tantos lugares y que clama al mismo tiempo: “envía obreras a su mies, son pocos los obreros y la mies abundante…” Ten piedad de tu pueblo y envía obreras celosas, sacrificadas, orantes y santas que sean signo de tu amor en el mundo.
“Contempladlo y quedaréis radiantes”   en cada lugar, sitio, comunidad, etnia, grupo, religión, hombres y mujeres que han recibido el influjo de una espiritualidad carismática con el deseo sólo de hacer conocer y amar a Dios, y conociéndolo, darlo a conocer por las generaciones presentes y venideras. Gracias a todos los hombres y mujeres que han creído en nuestra presencia y que hoy cantan agradecidos…
“Contempladlo y quedaréis radiantes”   En tantos momentos, de gracia y de gloria,  en las pruebas de la vida, el Instituto, ha visto la mano bondadosa de Dios, su fidelidad, su solicitud, que ahora quiere expresar en un canto estupendo de gratitud al Dios providente  y misericordioso; por eso hoy le agradece su bondad y al mismo tiempo comunica a los demás su vivencia, y los exhorta a la fidelidad y a la confianza, y los invita a que con nosotras, vivan esa experiencia de la providencia y de la cercanía de Dios en 80 años.
“Contempladlo y quedaréis radiantes”   Alabanza y agradecimiento Canta nuestra Congregación. En Dios tiene puesta su gloria: su orgullo y su felicidad es Yahvé, su todo. … “  yo me enorgullezco del SEÑOR”.  "Proclamad conmigo la grandeza del Señor, ensalcemos juntos su nombre": ella se siente insuficiente para aclamar y agradecer al Señor, y por esto recurre a sus fieles para que le acompañen en su alabanza. La vida interior intensa, la experiencia de Dios se traslucen siempre, se irradian espontáneamente, se comunican. Es como la lámpara que arde e ilumina. Hoy con los destinatarios de la misión la Congregación proclama: "Contempladlo y quedaréis radiantes": porque  mirar a Dios es mirar la luz y por tanto, reflejarla. Quien camina en la luz se halla iluminado, irradia él mismo luz, alegría, confianza, seguridad. "El ángel del Señor acampa en torno a los fieles": es la manera poética de expresar hoy, la protección divina y su providencia.
Queridas Hermanas, Dejemos que las palabras resuenen en nuestros oídos: «Gustad y ved qué bueno es el Señor». Gustad y ved. Es la invitación más seria y más íntima que les hago hoy,  invitación a gustar y ver la bondad del Señor.. Es invitación personal y directa, concreta y urgente. Habla de contacto, presencia, experiencia. Abrid los ojos y alargad la mano, despertad los sentidos y agudizad los sentimientos, poned en juego el poder más íntimo del alma en reacción espontánea y profundidad total; el poder de sentir, de palpar, de «gustar» la bondad, la belleza y la verdad. Y que esa facultad se ejerza con amor y alegría en disfrutar radicalmente la definitiva bondad, belleza y verdad que es Dios mismo.

«Gustar» es palabra mística. Estoy llamada a gustar y ver. Me siento agradecida y valiente, y quiero responder a la invitación de Dios con toda mi alma y alegría.  Abrámonos  al gozo íntimo de la presencia de Dios en cada una, en mi Congregación, en los hombres y mujeres  colocados por Dios en el camino. Solo nos queda aceptar y entregarnos con admiración agradecida y gozo callado, y disponernos así a recibir la caricia de Dios  en estos 80 años, para proyectarla hacia los demás.

.El objeto del sentido del gusto son los frutos de la tierra en el cuerpo, y los del Espíritu en el alma: amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, templanza. (Gal 5,22). Cosecha divina en nuestros corazones por los cuales damos GRACIAS. Esa es la cosecha que estamos invitadas a recoger para gustar y asimilar sus frutos. La alegría brotará entonces en nuestras vidas, al madurar las cosechas por los campos del amor; y las alabanzas del Señor resonarán de un extremo a otro de la tierra fecunda. «Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza siempre está en mi boca. Proclamad conmigo la grandeza del Señor, ensalcemos juntos su nombre».

Sí Hermanas, queridas al PROCLAMAR EL AÑO 2009 COMO AÑO DE LA GRATITUD Y LA SOLIDARIDAD, COMO UN AÑO NUEVO, les deseo junto con mis Hermanas del Consejo General, Provinciales y sus Consejos, Delegada y su Consejo, mucha Santidad de vida, en el Nuevo Año, agradecida recordación de la historia de nuestro Instituto y participación de lo poco o mucho que Dios les concede compartiendo con los pobres y necesitados. En oración agradecida nos encontraremos asiduamente ante el Sagrario. María Santísima la Madre de Dios, reciba y entregue al Dios Todopoderoso nuestro agradecimiento, nos cubra con su manto y nos llene de la fidelidad de su SI.

Fraternalmente,

Hna. Aminta Gómez Vega
Misionera Teresita         
SUPERIORA GENERAL

 

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