El 11 de Abril de 1929 brota en COLOMBIA el rosal Teresiano.

Sí, en Santa Rosas de Osos Antioquia, Miguel Ángel Builes y siete jóvenes empezaron a tejer el nido de la Congregación de Hermanas Misioneras de Santa Teresita. Aquí han aprendido a volar y a habitar otros nidos; les ha tocado desafiar tormentas y huracanes, han sentido el oleaje de roncas tempestades, pero sus anhelos de hacer amar al amado y de plantar en tierra infiel la gloriosa cruz, las ha llevado a ECUADOR y VENEZUELA.

Las Hermanas han escuchado muchas veces las palabras de su Fundador: “El apóstol no se encierra dentro de si mismo, sino que se agita impulsado por el amor y el celo que es de suyo conquistador, inquieto, valeroso, resuelto y generoso, capaz de todos los sacrificios aún el de la propia vida, con tal de que las almas se salven”. Este anhelo las ha llevado a la REPÚBLICA DE PANAMÁ y a BOLIVIA tierra regada con la sangre de una Cohermana. Era necesaria la cuota de este sacrificio.

Colombia

Después de ver los campos de trigales señalados por el dedo mismo de Jesús, ¿Quien no querrá ir a la vanguardia a recoger las gavillas para los graneros del Padre Amado? ¡Cómo resuenan en los oídos de las Hermanas: Sed pues apóstoles, generosas, sacrificadas, inquietas y amantes! Por tanto no disfrutan solas los amores del Señor hacen participes de ellos a MÉXICO y GUATEMALA.

Las ciudades, aldeas, veredas, han visto la planta virginal de las Hermanas, quemadas por el celo apostólico, llegan a PERÚ y a CHILE.

No las veis, allá van presurosas crepitando su pecho en ardor a buscar con Teresa las almas a encontrar con Teresa el amor.

El deseo de abrir Sagrarios y después de recordar las palabras: “Dar a Jesús almas he ahí vuestra vocación. Que tengáis compasión de las muchedumbres que se pierden y le ayudéis a salvarla; arder en celo como Él, sembrar a Jesús en las almas que os confíen y dárselas a Él es decir, ser apóstoles”. Con el anhelo de evangelizar el mundo entero, como hijas fieles de Teresita y Miguel Ángel, traspasan las fronteras patrias, surcan los anchos y profundos mares para hacer presencia misionera en el continente verde, África Oriental, continente que vive en medio de guerra y violencia sobre todo de tipo racial y religioso y pisan por primera vez tierra de Musulmanes, EGIPTO.

Se siguen ensanchando las tiendas del amado. Es necesario ser vivencia el lema: A solo Dios el Honor y la Gloria. Y no descansar hasta cuando se salve el último mortal que fue el gran deseo de Teresa de Lisieux, por eso las vemos en BENIN, COSTA DE MARFIL y KENIA.

Y acogiendo las palabras del evangelista San Juan y que hicieran eco en el alma de nuestro amado padre fundador Miguel Ángel Builes, “Alzad vuestros ojos y ved los campos que blanquean ya para la siega”, con estos anhelos llegan a COSTA RICA, y seguimos… siguen resonando las palabras de Jesús: “ID”…

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