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Institucional

Boletin 2017

Este año 2017, ha traído para la Iglesia y para nosotras gran alegría y esperanza. Todavía resuenan en nuestro corazón las palabras del Santo Padre Francisco en su visita a Colombia.

Sabemos que esta tierra es compleja, pero ¿por qué el miedo? nunca hay que temerle a nada ni a nadie, eso sí solo a Dios, pero este temor es de los lindos, de los que llenan, de los que llevan a una plenitud total”, expresó el Papa.

Nos hizo una invitación para leer la palabra de Jesús la cual ayuda a liberar el alma de lo mundano. “Acostumbrarse a adorar en silencio. Oren en silencio a Jesús porque se necesita de Él para vivir en alegría. No hay que ser apóstoles amargados ni tristes, vivamos en gozo y seguir el llamado de Dios”.

Finalmente, Francisco les recordó a los religiosos cuidar de la Palabra de Dios y siempre ayudar al más necesitado.

Otra gran alegría: La Beatificación de Monseñor Jesús Emilio Jaramillo M., martirizado cuando ejercía su ministerio como Obispo de Arauca. Es miembro de la Familia MAB.

Descarga el Boletin 2017:

Misión y Visión

MISIÓN

La Congregación de Hermanas Misioneras de Santa Teresita, somos una Familia Religiosa-Misionera, gestada en el corazón del OBISPO Misionero de Colombia, el Siervo de Dios MIGUEL ANGEL BUILES GÓMEZ, quien fiel a las  insinuaciones del Divino  Espíritu, hizo realidad su gran sueño misionero: dar a la Iglesia una legión de “mujeres consagradas”, que viviendo con radicalidad su compromiso bautismal , se entregaran totalmente al seguimiento  de Jesucristo y al anuncio de la Buena Nueva, mediante una acción misionera profética y testimoniante, como servicio evangelizador de “primer anuncio”, de crecimiento y consolidación de la fe, preferencialmente entre los pobres o de alguna manera más necesitados de agentes de evangelización.

VISION

Abiertas a la acción del Espíritu Santo, la Congregación de Hermanas Misioneras de Santa Teresita, camina hacia la vivencia de una “Vida consagrada misionera, significativa y profética” en donde el testimonio de sus miembros, sea un anuncio claro y transparente del Evangelio de Jesucristo.

Así en coherencia de vida, la Misionera de Santa Teresita, en camino de SANTIDAD POR EL AMOR, la fidelidad y la entrega:

Se vaciará de sí misma, como Santa Teresita, para ser ocupada totalmente por el AMOR, Invadida por el Amado y en su intimidad, correrá el riesgo de una obediencia oblativa, gozosa y libre, Mirará en cada hermano, el rostro de Jesús, amándolo, respetándolo y acogiéndolo como “un regalo de Dios”. Renovará su primera entrega y experimentará un amor apasionado por Cristo y por la humanidad.

Correrá afanosa, como María a proclamar las grandezas del Señor. Cumplirá con encendido celo misionero, el mandato evangélico: “Id por todo el mundo a anunciar la Buena Noticia de la Salvación”

Será para el mundo signo y profecía, del amor misericordioso de Dios.

Objetivos Institucionales y Valores Corporativos

HERMANAS MISIONERAS DE SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS.

Filosofía de las Hermanas Misioneras de Santa Teresita del niño Jesús.

Construir una comunidad Religiosa que promueva los valores institucionales que se vean reflejadas en las diferentes dimensiones de persona a saber: testimonio de vida, compromiso evangélico, opción fundamental por los pobres más necesitados, Alegría de la consagración, entrega y disponibilidad a la Misión. Por consiguiente esta labor requiere de una decisión no solo institucional sino de cada Misionera Teresita, dándole prioridad a la persona antes que al hacer.
Toda esta labor requiere de un trabajo conjunto entre la Iglesia, la institución, los agentes de pastoral, las familias; tomando como referente la persona de Jesucristo en las enseñanzas que imparte la Iglesia católica y las directrices de la Congregación de Hermanas Misioneras de Santa Teresita del niño Jesús.

Objetivos institucionales

Procurar que cada Misionera Teresita se comprometa en el anuncio explícito del Evangelio, encaminándola  hacia la profesionalización de su vocación Misionera y el desarrollo integral de su persona, para responder con eficacia a todos los frentes de evangelización del Instituto.

Valores corporativos

La Espiritualidad de Monseñor Miguel Ángel Builes en su celo apostólico y el camino propio la Infancia espiritual de Santa Teresita del Niños Jesús que conlleva las virtudes de:

  • Sencillez

  • Amor

  • humildad

  • Alegría

  • confianza

  • Abandono confiado en los brazos de Dios

Reseña Histórica

RESEÑA HISTÓRICA DE HERMANAS MISIONERAS DE SANTA TERESITA DEL NIÑO JESUS

En un blanco amanecer del 11 de abril de 1929, brilló en nuestra iglesia universal una familia Misionera denominada Hermanas Misioneras de Santa Teresita del Niño Jesús, Congregación gestada en el corazón apostólico del insigne Fundador Monseñor Miguel Ángel Builes Gómez, hoy Siervo de Dios en proceso de canonización.

El fuego carismático de nuestro Fundador hizo posible la creación del Instituto, movido por la realidad detectada en sus visitas pastorales: escasez de sacerdotes y carencia de instrucción cristiana. Puesta su confianza en el Señor dador de todo bien, congregó a siete generosas jóvenes para calmar sus anhelos de salvación de los hombres y mujeres del mundo. Ellas fueron el fundamento de la Congregación: Julia Hoyos, Ana Teresa Restrepo, María Moreno, Rosana Sánchez, Mercedes Gómez, Dolores Ochoa y Francisca Orrego.

Una vez formados los miembros de este Instituto, el Fundador les confió la tarea evangelizadora, en sus inicios, en Antioquia y toda la costa  Atlántica, sitios de difícil acceso en aquél tiempo, sin medios adecuados para el desplazamiento; la precaria situación económica y lo rudimentario de las comunicaciones, no fueron impedimento ni obstáculo para servir al Reino, pues estaban convencidas de servir a un buen Señor, y por eso se mostraban disponibles para la obediencia alegre, descomplicada, ágil, inmediata.

En el transcurso de la historia Congregacional, las Hermanas, mediante el ejercicio abierto, alegre, sincero,  han proyectado su carisma misionero, colaborando en la Iglesia, en las diferentes Pastorales Parroquiales y Diocesanas,  y en el trabajo evangelizador con niños, , jóvenes y familias.

Fruto de este esfuerzo generoso, las Hermanas Misioneras de Santa Teresita, sirven a la Iglesia universal misionera, guiadas por el Espíritu de Dios y, confiadas en su infinita providencia, se animan para alcanzar la santidad y ser testimonio de evangelio, en un mundo que aún espera apóstoles decididos y sin temor al riesgo.

   Filosofía de las Hermanas Misioneras de Santa Teresita del niño Jesús.

Construir una comunidad Religiosa que promueva los valores institucionales que se vean reflejadas en las diferentes dimensiones de persona a saber: testimonio de vida, compromiso evangélico, opción fundamental por los pobres más necesitados, Alegría de la consagración, entrega y disponibilidad a la Misión. Por consiguiente esta labor requiere de una decisión no solo institucional sino de cada Misionera Teresita, dándole prioridad a la persona antes que al hacer.

Toda esta labor requiere de un trabajo conjunto entre la Iglesia, la institución, los agentes de pastoral, las familias; tomando como referente la persona de Jesucristo en las enseñanzas que imparte la Iglesia católica y las directrices de la Congregación de Hermanas Misioneras de Santa Teresita del niño Jesús.

SÍMBOLOS CONGREGACIONALES

Escudo

Bandera

Himno

HIMNO (DESCARGAR)

Décadas de la Congregación (Descargar Documento)

Miguel Angel Builes

SIERVO DE DIOS MIGUEL ÁNGEL BUILES 1888-1971

ALGUNOS DATOS BOGRÁFICOS

  1. CONOCER

 

1888

9 de Septiembre: Nace en Donmatías (Antioquia). Sus papás son Agustín Builes Restrepo y Ana María Gómez Peña. Es bautizado el 12 de septiembre en el templo parroquial, por el presbítero Victoriano Muñoz.

1893

19 de Diciembre: Recibe el sacramento de la confirmación, de manos de monseñor Juan Nepomuceno Rueda, obispo de Santa Fe de Antioquia.

1897

21 de Junio: Hace su Primera Comunión.

1907

7 de febrero: lngresa al Seminario Menor de San Pedro de los Milagros.

1911

8 de marzo: lngresa al Seminario Mayor de Santa Fe de Antioquia.

1914

29 de noviembre: Es ordenado presbítero, en Santa Fe de Antioquia. Celebra su primera misa solemne, en su pueblo natal, el 8 de Diciembre siguiente.

1915

13 de abril: Viaja a Valdivia, nombrado vicario parroquial del Padre Uladislao Ortíz.

1916

4 de diciembre: Llega a Toledo como párroco.

1917

29 de enero: Viaja a Santa lsabel como Vicepárroco. 5 de febrero: La Santa Sede crea la diócesis de Santa Rosa de Osos, desmembrándola de Santa Fe de Antioquia. Su primer obispo es Monseñor Maximiliano Crespo.

1918

28 de diciembre: Llega a Remedios como párroco.

1924

1927

3 de agosto: Es ordenado obispo en Bogotá

22 de octubre: Toma posesión de la diócesis de Santa Rosa de Osos.

29 de junio: Firma el decreto de fundación del Seminario de Misiones que comenzaría tareas el 3 de Julio siguiente.

1929

11 de abril: Funda la Congregación de Hermanas Misioneras de Santa Teresita.

1939

11 de abril: Funda la Congregación de Hermanas Misioneras Contemplativas

1951

11 de octubre: Funda la Congregación de las Hijas de Nuestra Señora de las Misericordias

1971

29 de septiembre: Muere piadosamente en Medellín en la fiesta de su Santo Patrón, rodeado de sus hijos e hijas misioneras.

 

  1. Su familia

Los padres de Monseñor Miguel Ángel fueron Agustín Builes y Ana María Gómez. Tuvieron nueve hijos: Ana Rita, Miguel Ángel, Rosa Emilia, Marco Tulio, Elisa, Agripina, Alfonso, María Jesús, y Teresita. Miguel Ángel nació el 9 de septiembre de 1888.

Acerca de la formación cristiana y misionera que recibió en su cristiano hogar dice el Siervo de Dios Miguel Ángel Builes:

Desde niño leía con entusiasmo la revista de la Santa Infancia que ponía en mis manos mi buena madre y recitaba el padrenuestro por la propagación de la fe con la invocación, San Francisco Javier, ruega por nosotros, enseñada también por ella. El Señor sembró en mi interior una semilla misionera que, en el transcurso de los años, nació y, con la ayuda de Dios, que da el incremento, ha de producir copiosos frutos”. (Miguel Ángel Builes, sobre el seminario de misiones, 17.07.1937).

  1. Ministerio sacerdotal

El Siervo de Dios (Venerable) Monseñor Builes narra con mucho entusiasmo sus primeros años de ministerio sacerdotal y el efecto que estas experiencias tuvieron en su ministerio:

Fui misionero en el Norte y el Nordeste del Departamento, que en lo eclesiástico pertenecen a esta Diócesis. Recién ordenado me destino el Ilustrísimo Señor Crespo a Valdivia y Cáceres con toda la dependencia en ese entonces de estas dos parroquias, que eran nada menos que toda la extensión del bajo Cauca desde Puerto Valdivia hasta la confluencia con el Nechí y Cacerí y Cruces de Cáceres, centros mineros entonces en producción. Cuando senta­do en mi canoa de misionero meditaba en los innumerables semi­salvajes de esas riberas pensaba en aquello de «La mies es mucha y los obreros pocos». Y de veras; ¿qué iba a hacer un pobre joven palúdico y sin fuerzas físicas aunque con gran vo­luntad en tanto territorio? Estuve en esas deliciosas correrías allá por los años de 1915 y 1916.

A principio de 1917 se me señaló otro territorio no menos necesitado: El Tigre y Santa Isa­bel de Remedios, donde encontré las mismas necesidades. A fi­nes de 1918 y principios de 1919 me tocó ya la administración de la extensísima comarca de Remedios, que según pude averiguarlo, tiene 75 leguas de largo por 35 de ancho, o sea desde los nacimientos del Ité (o Cimitarra) hasta su desembocadura en el Magdalena. Por supuesto que no son parroquitas como las de Europa. En estas misiones se me iba abriendo un deseo como de alguna fábrica (perdóneme la expresión de misioneros santos y sacrificados, no sólo para esas comarcas tan necesitadas sino también para el resto de mi Patria tan urgida (y más aún), como esa mi amada parroquia.

Veía las extensiones inmensas del Sinú, del Magdalena, del Cauca, del Atrato, y se me iban los ojos hasta las prefecturas apostólicas y me acordaba del Meta, el Vaupés, el Caquetá, el Putumayo, el Chocó, la Guajira, y seguía extendiendo la mirada y se me perdía en la grande extensión del mundo sin Dios. Pero de un modo especial me daban lástima los que siendo bautizados, viven como salvajes, sin duda porque éstos fueron los primeros a quienes prediqué” y que abundan sin número en nuestra Patria.

El amor a los puros salvajes se me ha despertado después, merced a la intensa propaganda misio­nal de estos últimos tiempos, merced al Congreso misional de Bogotá, merced a las grandiosas encíclicas de Su Santidad Benedicto XV Máximum Illud y de Pío XI Rerum Ecclesiae. Que si uno no se despierta con semejantes voces, está muerto porque no pue­de estar dormido (Miguel Ángel Builes, Visitas Pastorales del excelentísimo señor Miguel Ángel Builes en Tierras de Misión, Medellín, 1934, páginas 113-115).